Goretti Sanmartín se aferra a su gestión pese a la parálisis que denuncia la oposición en Santiago
SANTIAGO
El pleno sobre el estado del municipio adelanta el debate electoral del 2027
13 feb 2026 . Actualizado a las 12:40 h.A quince meses todavía de las elecciones, la próxima cita de las urnas planeó ayer durante buena parte de las más de tres horas que duró el pleno del debate del estado del municipio. Lo hizo de forma más que explícita con el popular Borja Verea, que dio cuenta de su compromiso con 25 medidas para el 2027; pero también, aunque con más sutileza, en ese discurso de la alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), de que su proyecto es de medio y largo plazo y de que las «urxencias, que tamén hai que atender», dijo, «non oculten o importante». Trufado de alusiones a la necesidad de «voar alto» para tener perspectiva para programar «as profundas transformacións que continuaremos a desenvolver en vindeiros anos», su discurso fue contestado por una oposición que no reparó en calificativos para cuestionar la parálisis en la que entiende que el bipartito tiene sumido al municipio.
Abrió la sesión Goretti Sanmartín, quien en un discurso de 45 minutos dejó el anuncio de que su gobierno está estudiando la reforma de los requisitos de implantación de establecimientos de hospedaje en edificio exclusivo para «impedir que poidan desprazar o uso residencial», después de haber impulsado la modificación del plan especial del casco histórico (en tramitación) para la protección del comercio de proximidad y facilitar la división de viviendas.
La alcaldesa defendió su gestión con las iniciativas en materia de vivienda (la venta forzosa de la primera vivienda con declaración de ruina); el segundo intento por reclamar la declaración de zona tensionada; la tasa turística que en tres meses ya deparó 600.000 euros; la aprobación del recargo del IBI a viviendas vacías; las obras en los pabellones de Vite y Santa Isabel; la reforma de Amor Ruibal; y los proyectos de transformación urbana del eje entre San Clemente y Santa Clara (en breve se reunirá al jurado para elegir a los cinco finalistas) y la proyección de su visión para la reurbanización del Ensanche; además de los 8,7 millones de euros de fondos europeos que han conseguido para proyectos en el norte de la ciudad. Aunque sin adelantar cuándo se prevé su ejecución, también dio cuenta de que en unas semanas estará el proyecto para la recuperación de la rasante original en el tramo de Castrón Douro que quedó sin reformar, y apuntó que se está cumpliendo con el rural; que este año se ejecutará la reforma de la calle Mallou; y que próximamente se aprobará la reurbanización de la zona de Ultreia.
Desde Compostela Aberta (CA), María Rozas asumió que llegan a este debate con dos cuestiones importantes que no están «no punto que desexamos», dijo en relación a la licitación del transporte urbano (suspendida cautelarmente) y la gestión de los centros socioculturales, en el foco en los últimos días por la suspensión de actividades. Expuso que son procesos complejos, pero defendió que sus licitaciones aportarán mejoras en ambas prestaciones, además de señalar que, al igual que en el área social se ha avanzado en prestaciones (tanto en el catálogo de servicios como en aportación económica), en el transporte se han introducido mejoras, aun sin el nuevo contrato, como la línea al aeropuerto. Y anunció que ya tienen el visto bueno definitivo de la Xunta para crear nuevas licencias de taxi. El Concello había solicitado 29 más.
Borja Verea: «Están facendo as cousas moi mal e non merecen seguir»
«Con Goretti Sanmartín todo funciona peor». Esa fue la crítica que Borja Verea utilizó de forma recurrente, a modo de eslogan, con cada tema en el que puso el foco. Ya fuese en materia de vivienda, transporte, limpieza, comedores escolares, pago a proveedores, la «desfeita» de los centros socioculturales, la morosidad con los proveedores, las fochancas —«nunca houbo tantas, tan grandes e en tantos sitios á vez»—, Verea acabó calificando la acción del gobierno de cero y planteándose por qué. Pues «porque con Goretti Sanmartín todo funciona peor», apuntaba en cada caso el popular en un discurso que desde el gobierno calificaron de «destrutivo».
«Están facendo as cousas moi mal e non merecen seguir aí», dijo el popular, convencido de que el propio gobierno «sabe que o están facendo rematadamente mal». Tras presentarse como la única alternativa en el 2027, Verea justificó su «deber» de exponer ante los ciudadanos sus compromisos para entonces, como derribar la Casa da Xuventude, retirar el radar de Conxo, la creación de un banco público de vivienda de alquiler, campos de entrenamiento en San Lázaro, comedores escolares en cada colegio, parques cubiertos, una oficina móvil para trámites administrativos del rural, además de inversión anual en todas las parroquias, un párking en el campus, catas para el de la plaza de abastos y subterraneización del de Belvís, entre otros compromisos. Sus ediles exhibieron folios con los temas que entienden bloqueados.
Guinarte afirma que el bipartito no gobierna y que solo «tapa vías de auga»
El bipartito tuvo ayer enfrente a toda la oposición en la valoración de su gestión. También a quienes fueron sus aliados (PSOE y no adscritos) para sacar adelante hasta ahora los presupuestos municipales y diversos asuntos de alcance urbanístico, como la operación del Peleteiro. Para los socialistas, la parálisis de la gestión es evidente. Según su portavoz, Sindo Guinarte, «a falta de planificación e de diálogo déixannos un escenario no que o goberno non goberna e se dedica a tapar vías de auga».
Las carencias en la limpieza urbana por la «febleza do goberno para facer cumprir o contrato», el estado de los viales, el cierre del túnel del Hórreo y la falta de policías suficientes para garantizar la «seguridade razoable» de la ciudad durante la crisis con bomberos y policía estuvieron entre las críticas del PSOE a la gestión de la ciudad y del propio personal municipal. Una «xestión preguiceira» y con un «desleixo que estes días acadou un novo fito histórico co peche dos centros socioculturais», dijo Guinarte sobre un gobierno «que deixa perdas millonarias» en fondos europeos, que redujo la inversión sobre el mandato anterior y que fracasó, dijo, en la venta forzosa de viviendas. «Santiago non pode quedar na parálise, necesitamos proxectos que traian empresas e investimentos», concluyó Guinarte.
Muíños: «Que sería do goberno sen os proxectos que deixamos?»
Sanmartín empezó su discurso «fuxindo de triunfalismos», dijo, pero si algo echaron en falta los no adscritos fue autocrítica por parte del gobierno, al que vieron «desconectado da realidade», con una gestión que se dejó por el camino varios millones de fondos europeos perdidos y sin proyectos propios, según Gonzalo Muíños, quien se preguntó que sería de Sanmartín «se non fose polos proxectos que deixamos con orzamento do anterior mandato», como la reforma de Amor Ruibal, los pabellones de Vite y Santa Isabel o la casa de los mayores. «A cousa non está indo nada ben», dijo Muíños, quien mencionó, entre los «fitos históricos» del bipartito, las crisis con la Policía Local y los bomberos, la suspensión de actividades en los centros sociales y elevar a 119 días el plazo de pago a proveedores. Muíños puso en valor su «oposición construtiva» con la que Sanmartín pudo sacar dos presupuestos y la operación Peleteiro. Mercedes Rosón pidió al gobierno que aproveche lo que resta de mandato y acusó a Sanmartín de «covardía e pouca palabra».