El AVE crece con los viajeros que quita a Lavacolla y pasa de largo por Alvedro
SANTIAGO
El Rosalía de Castro recibe 522.000 pasajeros menos con Barajas que antes de la llegada del tren de alta velocidad, y la terminal coruñesa, 120.000 más
15 mar 2026 . Actualizado a las 20:11 h.El aeropuerto de Santiago cuenta por miles los viajeros que pierde cada mes en la ruta con Madrid desde la entrada en servicio del AVE. Relegados por las aerolíneas, que empezaron a reducir frecuencias y hasta el tamaño de los aviones, los vuelos entre Lavacolla y Barajas tocaron fondo en el 2025. Las 297.717 personas que movieron son 424.000 menos de las que volaron en esa ruta en el 2019, el año de referencia para medir el efecto de la llegada de la alta velocidad ferroviaria, ya que los datos del 2020 y del 2021 estuvieron condicionados por las restricciones a la movilidad que sumieron en una grave crisis al sector aeroportuario a nivel global. En el mismo período, el AVE entre Santiago y la estación de Chamartín-Clara Campoamor ha aumentado sus usuarios en un 65 %, un dato de Renfe que acredita el trasvase de pasajeros entre el avión y un tren que, ahora sí, ofrece tiempos de viaje competitivos con Madrid.
Esta expansión del ferrocarril a costa del tráfico aeroportuario no sorprende, porque todos los técnicos la daban por descontada. La propia Xunta ya lo tenía en cuenta en informes elaborados a principios de la década pasada. Entonces, unos diez años antes de que fuera posible viajar en tren desde Santiago a Madrid en el entorno de las 3 horas, ya se advertía que el impacto de la competencia del AVE sería notablemente mayor en el tráfico aéreo de Lavacolla, que en el de Alvedro y Peinador. Pero lo que sí corrige las previsiones de los técnicos es que ese efecto se está concentrado exclusivamente en el aeropuerto de Santiago.
Porque Alvedro no ha dejado de ganar viajeros en los vuelos con Madrid. En el 2025 fueron 801.888 las personas que utilizaron esa ruta. En el mismo año en el que Santiago perdió 162.000 en los servicios con Barajas, A Coruña ganó 26.700. Y la brecha es mayor si se sitúa la referencia en el 2019. Mientras Lavacolla ha perdido desde la llegada del AVE esos 424.000 usuarios en la ruta aérea con Madrid, Alvedro ha incrementado el tráfico con Barajas en más de 120.000 viajeros, al pasar de 679.387 en el 2019 a esos 801.888 en el 2025. Esto ha propiciado que el aeropuerto de A Coruña lidere en Galicia el tráfico aéreo con Madrid, que antes de la puesta en servicio del tren de alta velocidad tenía a Lavacolla como la terminal gallega con más viajeros en esa ruta.
Distintos terminales y tráficos
En este vuelco también tiene que ver la especialización que sigue cada terminal. Mientras Alvedro mantiene una alta demanda de vuelos con Barajas, asociada en buena medida a desplazamientos de negocios y laborales, el aeropuerto de Santiago ha ido consolidando una oferta más orientada a los viajes turísticos y de ocio, con un abanico de destinos más amplio. El hecho de que su dependencia de la ruta con Madrid sea menor que en A Coruña y Vigo permitió a Santiago compensar con destinos internacionales y vacaciones lo que perdía con Barajas. Hasta ahora, donde la retirada del grueso de la programación de Ryanair ha situado la de Madrid como su gran vía de agua.
Las rutas de sol y playa consolidan una demanda al alza en los dos aeropuertos
Los destinos de sol y playa, y los internacionales, mantienen una demanda creciente en los dos aeropuertos de la provincia. En Lavacolla solo su oferta cada vez más diversificada con rutas vacacionales logró compensar en el 2025 los fuertes recortes aplicados por las aerolíneas, un proceso que culminó con el cierre de la base de Ryanair. La low cost irlandesa pagó su decisión, con la que quiso presionar a Aena por unas tasas que considera excesivas, con la pérdida de 464.249 clientes en los vuelos con origen o destino en Santiago. Nueve de cada diez pasajeros que el Rosalía de Castro perdió el año pasado eran de Ryanair. Este desplome favorece a Vueling, que pasó de ser el principal competidor de la irlandesa a liderar el mercado en Lavacolla con holgura. Y en esa expansión es determinante una estrategia en la que las conexiones turísticas y con destinos exteriores tienen cada vez más peso. Palma, Gran Canaria y Tenerife Norte son, junto a Barcelona, las rutas que más crecen en el Rosalía de Castro.
En Alvedro, el grueso del tráfico lo copan los vuelos con Madrid y Barcelona, que mueven ya el 82 % . Las dos rutas registraron un importante crecimiento en el 2025. Pero, aunque con cifras más modestas, también incrementaron viajeros las de Málaga y Gran Canaria, además de los vuelos con Ginebra y Milán, lo que evidencia que también Alvedro cuenta con una demanda de conexiones internacionales que tiene un amplio margen de mejora. La ruta con Londres-Gatwick consolida su tráfico en el entorno de los 60.000 pasajeros anuales. En el aeropuerto de A Coruña, las compañías Air Europa (426.617 en el 2025), Vueling (327.819) e Iberia (288.060) se reparten el mercado comercial.
El cierre por las obras en Santiago derivará cientos de vuelos a la terminal coruñesa
El tránsito de viajeros entre los dos aeropuertos de la provincia se verá incrementado esta primavera con motivo del cierre operativo de Lavacolla por las obras de renovación de la pista. Aunque estos trabajos ya comenzaron en enero, por ahora se desarrollan por la noche, sin incidencia, por tanto, en el tráfico comercial. Pero será el 23 de abril cuando se trasladen al horario diurno, lo que obligará a las aerolíneas a desviar a otras terminales los vuelos que no podrán operar en el Rosalía de Castro hasta el 27 de mayo, o bien optar directamente por cancelar su actividad durante esos 35 días.
Esta tesitura beneficiará principalmente a Alvedro, donde la compañía líder en Lavacolla, Vueling, trasladará su operativa. De este modo, la terminal coruñesa incorporará durante esas cinco semanas de cierre de la compostelana los vuelos directos con Londres-Heathrow, París-Orly, Málaga, Gran Canaria, Palma de Mallorca, Sevilla y Tenerife. En el caso de las conexiones con Barcelona, el cierre del Rosalía de Castro también supondrá incrementar de tres a cinco los servicios diarios en esa ruta. Y Alvedro recuperará los vuelos con Bilbao, que Air Nostrum trasladará desde Santiago durante esas cinco semanas de cierre. Además, Iberia potenciará los enlaces programados con Madrid a través del empleo de aviones con mayor capacidad.
La aerolínea británica EasyJet ha adoptado, en cambio, por una estrategia distinta ante la imposibilidad de operar en el Rosalía de Castro, y ha decidido suspender todos los servicios con las ciudades suizas de Ginebra y Basilea durante esos 35 días de obras.