Beatriz Sieira, dueña de la tienda de disfraces Chimpos: «Casi siempre trabajamos bajo presión, pero me gustan los retos»

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

La propietaria del establecimiento asegura que «en estos 25 años nos hemos ganado el respeto por nuestra profesionalidad»

26 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando Beatriz Sieira López puso en marcha Chimpos, hace ya 25 años, cualquiera que buscara un disfraz tenía que recurrir a sus colgadores para encontrar ideas originales y de calidad. Ahora los bazares se llevan buena parte de los clientes que quieren algo rápido. Aun así, «si se quiere calidad, ir a esos sitios no es la mejor idea», apunta. Sieira comenzó en el mundo de la moda con su madre, «cosiendo y arreglando. Estuve con ella unos cinco años», que sumados a los de la tienda Chimpos son tres décadas mimando y cuidando trajes de prácticamente todas las temáticas. «Este año, el 2026, ya será uno más», puntualiza Beatriz Sieira López.

En sus colgadores hay multitud de prendas, pero la pieza más antigua es un traje de María Tudor para una niña de unos 10 años, que estrenó Beatriz cuando tenía esa edad. «Está como nuevo, por la calidad de las telas», asegura, pero también por el mimo con que guarda cada una de sus prendas.

Si los carnavales son tiempo de mucho trabajo, ahora lo es más la Navidad y los Reyes Magos, y también la Semana Santa, cuando se preparan trajes para las procesiones. En los últimos años, precisamente, la Semana Santa cobra fuerza incluso frente a los carnavales, pero aún no supera a las cabalgatas. Beatriz se encarga de todo el atrezo de varios desfiles de los Reyes Magos de Galicia, lo que les obliga «a trabajar bajo presión, pero me gustan los retos».

Son muchos trajes de reyes, de pajes y de todo el séquito. Lo habitual es que tenga temporadas de «mucho, muchísimo trabajo; y otras de bastante menos». Mantenerse en lo alto a lo largo de 25 años «no es cosa de recetas mágicas, sino de ser constantes y serios. Nos hemos ganado el respeto por nuestra profesionalidad, y porque procuramos ser resolutivos. A veces, con muy poco margen de tiempo hay que dar soluciones, y cuando alguien viene agobiado, lo agradece».

La empresaria lamenta que «no pueda estar una tarde con una persona buscando y repasando trajes para encontrar lo que quiere. Eso se podría hacer al principio, pero ahora me resulta imposible, y me gustaría que la gente fuera comprensiva. No llego a todo. Procuro estar en todos los detalles, pero no siempre llego». Beatriz se sincera y asegura estar «agradecida. Me gustaría seguir dándoles la mejor atención a los particulares, porque fueron ellos los que me hicieron estar donde estoy ahora».

Además de los muchos trabajos vinculados a series de televisión y películas que recurren al fondo de armario de Chimpos para dar con el vestuario perfecto, Beatriz se ocupa de los innumerables detalles de varias ferias de época que se celebran en localidades gallegas como Arteixo, Ares o Cuntis. «Son muchas ferias indianas o de 1.900», comenta: «No respiramos durante el verano, que lejos de ser más tranquilo es una locura». El tiempo que se puede considerar más tranquilo es «entre septiembre y octubre, aunque en medio tenemos la feria de Arteixo. Podemos estar un poquito más relajados, pero sin perder la presión, que se trabaja mejor», bromea.

Por su cabeza no pasó todavía la idea de la jubilación. «Tengo 58 años, me queda aún tiempo y además soy autónoma: ni enfermamos ni nos jubilamos a la edad», ironiza. Lo que sí le gustaría es que «el negocio quedara en la familia», pero no parece que sea de la mano de sus hijos. «Eva, la mayor, es patronista en Inditex; Pepe optó por la hostelería; y Carla, la pequeña, hizo esta semana su último examen de Educación Infantil. Tengo un nieto, César. Quién sabe, podría ser el relevo».