Esa zonade Santiago cuenta con pequeñas joyas patrimoniales y naturales que valen la pena
10 ene 2026 . Actualizado a las 23:53 h.Depende de cuando uno vaya, Bando ya no es lo que era. O para ser más exactos, Bando, tierras un poco olvidadas del municipio compostelano, sí; pero su excepcional túnel de árboles, no.
Bando se merece el calificativo de encanto, sin duda. Casi todo él. No la aldea, ni la de Arriba ni la de Abaixo, incluidas en el capítulo de la vulgaridad rural gallega, sino su iglesia y su entorno. Y ahí es donde llama la atención su túnel de árboles.
Necesaria descripción: carretera (no autovía) a Lavacolla, y pegada a una famosa pulpería desvío de la diestra señalizado, que comparte unas docenas de metros con el tramo final del Camino Francés, el más frecuentado y que por lo tanto exige precaución. En la bifurcación, a la diestra, y al minuto se ve a la misma mano un pequeño monte con una iglesia a los pies.
Ahí hay que ir. Aunque el desvío al templo no se encuentra indicado (cosa rara), nadie se pierde y cualquiera llega sin mayores contratiempos al aparcamiento justo a los graníticos pies del templo, arranque de una pista descendente y por suerte no asfaltada que en un centenar de metros mal medidos desemboca en otra. Y ese lugar es, simplemente, maravilloso algunos meses del año. ¿Por qué no todos? Porque hay árboles de hojas perennes y árboles a los cuales les caen las hojas en otoño. La naturaleza tiene sus inalterables ritmos. De manera que la recomendación es ir de sana visita en varias estaciones del año, y por una sencilla razón: porque el contraste resulta enorme y, desde luego, la foto en un mes y en otro merece la pena.
Llegando a esa pista, la derecha es la más cómoda y la menos arbolada. Excelente para un paseo que remata cerca de la bifurcación antes mencionada. Peligro, cero.
La izquierda es ya harina de otro costal, si bien carece igualmente de riesgo y una y otra opción garantizan un cómodo caminar. El túnel de árboles impresiona y la sensación es de estar recorriendo un escenario de película de las buenas.
Otra zona arbolada
Un sendero invita a ir a la diestra, hacia abajo, hacia otra zona arbolada. Sinceramente, no merece la pena, es una tierra húmeda con un arroyo minúsculo que va a dar al Aríns. Justo lo contrario de lo que sucede con el siguiente desvío, este a la izquierda y ascendente. Un poco de ejercicio en las piernas permite plantarse en una zona llana. Esa es la cumbre del castro de Bando, trabajada por los agricultores desde hace mucho tiempo.
Y si hay un castro puede asegurarse que hay dos cosas. Una no falta jamás, y al hablar de la otra no puede haber alguna excepción por Galicia adelante. La primera es agua, y en este caso es el mencionado arroyo. La segunda es una iglesia o capilla, y ahí está la de Santa Eulalia, muy castigada por una tormenta en diciembre del 2024. Lo dicho: la naturaleza tiene sus ritmos.
COORDENADAS
42º53’03’’N 8º29’10’’W