El Compos manda en el pelotón

Ignacio Javier Calvo Ríos
NASO CALVO SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

El equipo de la capital gallega se coloca al frente de la clasificación tras superar en un buen partido al Móstoles, con goles de Pablo Antas, Primo y Salado

19 sep 2021 . Actualizado a las 21:12 h.

El Compostela volvió a ganar en San Lázaro. Esta vez la víctima fue el Móstoles: 3-1. El colectivo de la capital gallega fue muy superior al rival en la primera parte, en la que casi sentenció el duelo con goles de Pablo Antas, de penalti, y del ariete Primo. En el segundo acto, los blanquiazules cedieron la posesión del balón y el Móstoles intentó acortar distancias, pero el once azulón, de rojo en Santiago, se encontró con dos buenas intervenciones del cancerbero uruguayo Pato Guillén. En la recta final, Salado fusiló y Álvaro Sánchez logró el tanto del honor visitante. Con esta victoria, el Compos se pone al frente de la tabla clasificatoria liderando un pequeño grupo de cinco equipos con siete puntos.

El once blanquiazul, en el que repitió el canterano Roque por el perfil derecho de la defensa y se estrenaron Rafa Mella y Matías Vesprini como titulares, arrancó el duelo con mayor agresividad y más velocidad, al contrario que ante el Palencia. Controló el juego y la posesión. Se vio un Compos más alegre, atrevido y dinámico, como pedía su técnico. Acorraló al Móstoles en los primeros minutos. Producto de ese dominio y el buen criterio en sus acciones de ataque, los compostelanistas se adelantaron en el marcador de San Lázaro.

Antes de cumplirse el primer minuto de juego, los gallegos dispusieron de una buena ocasión para comenzar el enfrentamiento con ventaja. Primo remató con mucha oposición de su marcador un centro lateral. A los siete minutos, Rafa Mella cabeceó por encima del travesaño una falta ejecutada por Jordan. Pocos segundos después, Primo, más pícaro que sus defensores, entró en el área y Mantovani le derribó. El especialista del Compos, Pablo Antas, un futbolista con la máxima fiabilidad, como el Mercedes de Hamilton, nunca falla desde el punto fatídico. Así el Compos empezó a marcar su territorio.