Mercedes Fernández Cons: «Conozco personas sordociegas con trabajo, hijos y una vida normal»

JOEL GÓMEZ SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Capotillo

El día internacional reclama apoyos para quienes presentan la doble discapacidad

27 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La historia de superación de Gennet Corcuera, la primera persona sordociega de Europa que logró un título universitario, causó enorme impacto. Incluso se llevó al cine. En Galicia, una joven viguesa sordociega finalizó el curso pasado un ciclo de panadería y pastelería, otra de Ourense trabaja y prepara oposiciones, y en Santiago hay tres escolares con esta doble discapacidad, en primaria, en colegios de la ciudad, con una evolución diferente, dos orales y uno utiliza lenguaje de signos. Son algunos casos que atiende Mercedes Fernández Cons, especialista de la ONCE. Hoy se celebra el día internacional de la sordoceguera. «Es un homenaje a Helen Keller, escritora y política norteamericana, la primera persona que demostró las capacidades de una persona sordociega si tiene la ayuda necesaria. Por eso este día se reclaman apoyos para este colectivo», afirma Mercedes.

«Vivir con una discapacidad es duro. Y la vida de una persona sordociega es muy complicada, no la podemos imaginar. Porque la vista es el sentido que nos proporciona la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible, un 80 % de la información que recibimos; y el oído nos aporta el lenguaje, la comunicación humana. La sordoceguera supone grandes dificultades para la autonomía personal y para el aprendizaje, porque impide percibir de forma global», agrega.

«Hay personas ciegas que pierden el oído al envejecer y deben aprender a orientarse de nuevo. Encontramos situaciones peores en personas sordas, a quienes les cuesta aceptar la pérdida de la visión y por eso suelen llegar tarde a pedir ayuda. Otras veces la sordoceguera se debe a complicaciones de alguna enfermedad. Conozco personas sordociegas con trabajo, hijos y una vida normal. En la ONCE hay vendedores sordociegos que se defienden muy bien. Pero también conozco personas de alto nivel y capacidad con las dos discapacidades sensoriales que están en su casa, porque el entorno que les rodea no les ayuda a participar en actividades. Hay una gran variedad de situaciones», explica.