El sector turístico compostelano da por perdida la Semana Santa

La Voz SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Los ingresos de los restaurantes se han hundido hasta el 75 % este mes y los hoteles sufren una avalancha de cancelaciones

15 mar 2020 . Actualizado a las 00:17 h.

Máxima preocupación y compás de espera en los sectores económicos de Santiago por la dimensión del impacto del coronavirus. La hostelería y, en general, las actividades dependientes del turismo, así como las empresas que trabajan para los servicios públicos que han cesado su actividad por orden de las Administraciones son las primeras que se resienten en grandes proporciones. «La temporada de Semana Santa está perdida», coinciden varios representantes de colectivos de hoteleros, restaurantes y bares, que centran sus expectativas en que la situación, dependiendo del éxito de las medidas para la contención de la propagación del virus, pueda empezar a remontar en el mes de mayo.

Pero todo son deseos y conjeturas de cara a las próximas semanas. Ayer, los portavoces del sector convenían en considerar lógico el cierre temporal, por catorce días, de los bares, restaurantes y pubs entre el conjunto de medidas anunciadas por el presidente de la Xunta, Núñez Feijoo, al declarar la alarma sanitaria en Galicia. También aludieron a que esto favorece la tramitación de los expedientes temporales de regulación de empleo, porque por iniciativa de cada empresa «no podríamos asumir el coste de las indemnizaciones al personal; cerraríamos, pero no podríamos volver a abrir». Los ingresos del sector se han hundido, con estimaciones del 75 % en los establecimientos de restauración del casco histórico, en especial del Franco, y una cascada de cancelaciones hoteleras que se traducen en la pérdida de más del 50 % de la facturación prevista para este mes, y que aún puede reducirse más.

Se da además la circunstancia de que muchos establecimientos, tanto restaurantes como hoteles, ya cerraron por vacaciones en la temporada baja de enero y febrero, por lo que ahora no tienen la opción de encajarlas con estas fechas de la crisis del coronavirus, que además coinciden con el inicio de las contrataciones para reforzar plantillas de cara a la Semana Santa.

No obstante, por el cierre temporal ya se había inclinado horas antes la asociación de hostelería de A Raíña, «nun excercicio de responsabilidade cos clientes e cos propios traballadores», y algún establecimiento a nivel individual, como el pub Modus Vivendi. Los pubs de la Asociación Cultural Cidade Vella ya habían cancelado toda su programación de conciertos y espectáculos. La Asociación Galega de Albergues Privados también se había adelantado recomendando el cierre de todos los albergues de peregrinos, asociados o no, «ata que a pandemia estea baixo control e non haxa risco de contaxio».

En empresas del polígono del Tambre se hablaba ayer de expedientes de regulación temporal de empleo, sobre todo en las proveedoras de servicios públicos que han cerrado por orden administrativa, como las de cátering y de limpieza de centros sociales, sociocomunitarios y colegios. También centros educativos privados, como el Peleteiro, pero solo para su personal de servicios de apoyo, no el docente.