Las carreteras a Negreira y Portomouro, puntos negros para la seguridad vial

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

El Concello de Ames aprobó dos propuestas que piden mejoras en ambos trazados

04 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los problemas de tráfico de acceso a Bertamiráns solucionados con la apertura de la AG-56 y la asignatura pendiente de la humanización de la avenida Rosalía de Castro de O Milladoiro han dejado en un segundo plano las carencias de la red viaria interna que vertebra el municipio de Ames, que ocasionan no pocos problemas de seguridad vial, sobre todo en la carretera AC-544, entre Bertamiráns y Negreira, remodelada hace más de una década; y la AC-543, entre Roxos (Santiago) y Portomouro (Val do Dubra).

A este respecto, el Ayuntamiento de Ames aprobó en los últimos plenos sendas mociones presentadas por los grupos de la oposición Ames Novo y Ciudadanos.

La propuesta debatida en enero, y con un texto aprobado por unanimidad, planteó por boca de Quique Costas (AN) la necesidad de «medidas de control e disuasorias co obxecto de que os vehículos que utilizan a AC-544 respecten os límites de velocidade establecidos e retarden a súa marcha na proximidade dos cruzamentos de acceso aos núcleos».

Otro de los males que tiene esta carretera es el riesgo que afronta el vecindario de O Reino, ya que para acceder a la marquesina del autobús en dirección a Bertamiráns deben cruzar la carretera por un punto con tres carriles y una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora.

La escasa seguridad vial en el tramo la sufren especialmente en Trasmonte. La asociación de vecinos Monte do Crego lo ha denunciado en no pocas ocasiones. Su presidente, Juan Nieto, recuerda que desde el año 2006 han enviado escritos alertando del riesgo de accidentes porque el trazado de la carretera permite altas velocidades, lo que pone en riesgo a las personas que deben cruzarlo. Los datos de siniestralidad le dieron la razón y esta vía acumula varios fallecidos por colisiones y atropellos. Para este colectivo, la mejor solución es construir rotondas a la entrada de los núcleos para reducir la velocidad.

La segunda vía objeto de debate en Ames, la carretera entre Roxos y Portomouro, lo fue a propuesta de José Ramón Oulengo (Ciudadanos), que alertó del mal estado y estrechez de dos puentes por los que pasa un número importante de camiones, lo que obliga a uno de ellos a detenerse para permitir el paso. También hay riesgo para los peatones, ya que, al no tener aceras, es necesario caminar por la calzada.

El texto finalmente aprobado por la corporación propone instar a la Xunta a ensanchar la vía, construir aceras en los tramos más urbanos, analizar el estado de los puentes de Caduleira y Ponte Vella y mejorar la seguridad vial en el entorno del colegio de Barouta, con señalización adecuada y con sistemas disuasorios que reduzcan la velocidad. Esta última propuesta es una demanda recurrente de la comunidad educativa de este centro amiense.

Además de ambos acuerdos, plenarios, el gobierno local reconoce que ha mantenido contactos con la Xunta, titular de las dos carreteras, para analizar mejoras en ambos viales en sintonía con las demandas vecinales.

Sobre la carretera de Bertamiráns, Blas García, edil de Obras, recuerda que uno de los problemas es la falta de iluminación, que en algunos puntos se solucionó. En cuanto al tramo entre Roxos y Portomouro, este concejal aboga por recuperar el proyecto de reforma integral del tramo, que hasta la fecha recibió mejoras solo en algunos puntos.

Acuerdo en Val do Dubra

En relación con este vial, el pleno de Val do Dubra también aprobó una propuesta de Anova para demandar una solución al tramo, que funciona como una de las vías de acceso a Santiago desde tierras dubresas y que absorbe buena parte del tráfico pesado que llega hasta Portomouro procedente de Carballo y de Santa Comba con destino al sur.