Merecen mejor suerte

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa EL PERISCOPIO

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

03 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace trece años el entonces llamado Lobelle tocaba techo con la conquista de la Copa de España. Entonces estaba cerca de la realidad de los grandes, del Inter y el ElPozo Murcia. Hoy esa realidad económica está próxima a modestos de la Segunda División con los que ha competido esta temporada como el Rivas, el Colo Colo o el Elche.

Los siete años de Santi Valladares al frente del primer equipo, los siete últimos, están marcados por una constante, la de las estrecheces económicas. Cada año había que apretarse un poco más, más bien un mucho más, el cinturón.

En este tiempo Santi Valladares y Ramón García son dos de las personas que más le han dado al Santiago Futsal. Han superado tormentas, tsunamis y terremotos. Probablemente nada comparable a aquel partido de diciembre de 2015 ante el Jaén sin saber si sería el último.

A pesar de los problemas de liquidez que tiene el club, sus perspectivas económicas son mejores. El proceso concursal redujo a la mitad unos números rojos que se acercaban al millón de euros y está casi superada la fase de la llamada deuda privilegiada, las más cuantiosa y gravosa. Y ahora que el pronóstico recoge nubes y nubarrones pero ya sin aquel riesgo de desastres naturales, afloran desencuentros.

Es mucho más lo que ha unido al entrenador, al presidente y al club que lo que los ha separado. Por eso casi duele más el poso de amargura que deja el hasta aquí hemos llegado que el propio punto y final. Se merecen mejor suerte.