El BNG persevera para que la Iglesia pague la contribución

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

Demanda también un acuerdo para abrir espacios al público

03 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El BNG hizo bandera ayer de su tradicional demanda para que el Estado revise el Concordato con el Vaticano. Con la atención puesta en la exención del pago del IBI (la contribución), además de la consideración de la Religión en el sistema educativo público con categoría similar a otras asignaturas, los nacionalistas insisten de nuevo en que se reconsidere ese pacto para que el Concello pueda ingresar el IBI por los espacios de la Iglesia católica con actividad económica no afectos al culto ni a servicios educativos, sociales y sanitarios. Se trata de eliminar la situación de «privilexio», dice, en que el Concordato sitúa a esa institución y que «supón un agravio comparativo con respecto a outros sectores»·

Así lo defienden Goretti Sanmartín y Néstor Rego, la candidata del BNG a la alcaldía y el cabeza de lista para las elecciones generales por la provincia de A Coruña, respectivamente, y cuyas agendas electorales cruzaron ayer para hacer ver que si bien la petición requiere su tramitación en el Congreso, su repercusión en Compostela no es menor ante el elevado patrimonio de la Iglesia en la ciudad. Según Sanmartín, «hai un número importante de prazas de aparcamento, leiras e pisos que están en propiedade da Igrexa e que non tributan o IBI». Y aunque se trata de un dato que ha quedado atrasado, la candidata nacionalista apuntaba a que un informe del tesorero municipal del 2012 «valoraba que a Igrexa deixa de achegar ao Concello arredor de 200.000 euros cada ano» en concepto de IBI.

Rego, expresamente, quiere que la «declaración de intencións» que vio en el papa -después de que estos días dijese «que a Igrexa debe pagar impostos como o resto dos cidadáns, entidades e empresas»- se «leve á práctica».

Pero las expectativas del BNG sobre el amplio patrimonio eclesial en Compostela no se agotan con la contribución tributaria de la institución religiosa por las propiedades con actividad económica y ajenas a los usos educativo, sanitario y para el culto. Goretti Sanmartín entiende que los compostelanos deberían poder acceder también a inmuebles en los que se ha hecho una inversión pública importante y que están «baleiros e sen uso». «Deberían abrirse ao conxunto da poboación», afirma la candidata a la alcaldía, consciente de que esa posibilidad requiere un acuerdo con la Iglesia, con la que «é fundamental estabelecer unhas relacións institucionais cordiais».

En materia educativa, los nacionalistas defienden el criterio de respeto «a todas as crenzas relixiosas» e incluso de su ausencia en el sistema público, «entendendo» que estas forman parte «do ámbito privado».