Crear riqueza

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO

Que Santiago haya cedido el tercer cajón del podio de los concellos gallegos con el PIB más alto en favor de Arteixo es lo de menos. Arteixo es Inditex y es la fortaleza de sus áreas industriales a rebufo de A Coruña. Lo preocupante es que a la capital gallega se le ponga tan cuesta arriba la recuperación del nivel de producción de riqueza que tenía antes de la crisis económica. Y más preocupante aún es que no se perciben signos claros de diversificación de su economía, pese a que reúne condiciones para conseguirlo, y además en sectores que pueden aupar a la ciudad a un futuro tecnológico e investigador brillante, a partir de las plataformas de la USC y el CHUS. Sin embargo, la economía compostelana depende del valor acomodado del empleo público y del no tan seguro del turismo, que pisa terreno firme en la perspectiva del próximo Xacobeo 21 pero a saber qué pasará después, porque el sector está funcionando por inercia y ya hay indicadores que encienden la luz roja en términos de rentabilidad y empleo. Debilitado el comercio, sin avances hacia un perfil industrial tradicionalmente deficitario y con noticias de aperturas de negocios en la hostelería y poco más, Santiago está perdiendo fuelle económico. Falta impulso, y los instrumentos del Concello para el desarrollo económico -ilimitados como actor dinamizador- ni se lo han dado en el mandato que está a punto de terminar ni se lo van a dar en lo poco que queda, más todavía con un presupuesto prorrogado. El panorama no invita a la esperanza de cara al 2019, pese a que la capital tiene una posición de privilegio para ser un motor económico. Esto sí es frustrante.