Una historia de gitanos

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor ENTRE LÍNEAS

SANTIAGO

22 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La reyerta que el pasado sábado protagonizaron el clan gitano de los Bentos y el de los Salazar será, para muchos, una simple historia de gitanos. Eso dirán los mismos que les culpan de no integrarse, de no respetar las leyes y de tantas cosas más. Es un hecho que este colectivo tiene problemas de integración, pero parte de esos problemas los causan nuestros ojos. Nuestra mirada. Responda con sinceridad a estas tres preguntas: ¿Alquilaría un piso a un gitano?, ¿lo emplearía en su tienda? y ¿se iría a vivir a un piso si en el de al lado hay una familia gitana? Sí, usted, yo y casi todos somos unos cínicos. Porque en público contestamos que sí a estas tres cuestiones y en privado hacemos lo contrario. Esta historia solo puede tener un final feliz si ellos ponen de su parte y nosotros también. Porque ellos son nosotros y nosotros somos ellos. Para eso formamos todos parte de la misma sociedad. Quienes lo han entendido a la perfección son los policías. Mandos del cuerpo municipal y del nacional se han implicado profesional y personalmente en el caso que enfrenta en Santiago a los Bentos y los Salazar. Lo han hecho con tacto, con respeto, con firmeza y con mucha sabiduría. Han entendido que el conflicto no es una historia de gitanos, sino un problema más entre vecinos. Igual que los demás que cada día se producen en la ciudad. Cada día. Una vez me dijeron que cuando hay un conflicto, lo inteligente es pensar que el otro puede tener la razón. Aplicado al caso, ni todo lo que les pasa a los gitanos es por su culpa ni por la nuestra, pero la verdad y lo justo es que todos somos iguales.