El edificio fue objeto de una reforma obligada por su estado

La Voz

SANTIAGO

Si la Xunta no quisiese acometer la estación de autobuses del Hórreo (lo que no va a suceder) el Ayuntamiento seguiría disfrutando de las instalaciones de San Caetano hasta el 2046, salvo acuerdo con la Xunta. Fue el antiguo titular antes de las transferencias, el Ministerio de Obras Públicas, quien le otorgó la gestión del servicio en 1971 por un período de 75 años.

El desplazamiento al Hórreo libera el edificio de San Caetano para el disfrute autonómico. Y lo hace, si se cumplen las previsiones que hoy tiene la Xunta, con bastante antelación. De saberlo, quizás no hubiese invertido 350.000 euros en remozar la estación, aunque la reforma era necesaria y el horizonte incierto.

Con el proceso en marcha, como muy tarde en el 2018, los servicios municipales que hoy campan en la terminal de autobuses deben ser desalojados. Fuentes universitarias señalan que el Ayuntamiento les apremia para que el edificio de Odontoloxía sea cuanto antes de disfrute municipal. Y eso tiene que ver con el realojo de diversos servicios administrativos locales dispersos, entre ellos previsiblemente los de San Caetano, aunque antes habrán de cobijarse en otro sitio o provisionalmente en el mismo lugar actual.

La estación de autobuses tiene 21 dársenas, 10 para las llegadas y 11 para las salidas. La nueva (que costará cerca de once millones de euros) albergará 25.