En Santiago hay ahora menos cotizantes que hace un año, pero ha bajado la tasa de paro
04 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Hace ahora un año, el debate era otro. No se veía el fondo del pozo. El empleo seguía en caída libre, los cierres de empresas se sucedían, decenas de locales bajaban la persiana... Pero de una forma inequívoca, los indicadores estadísticos reflejan hoy que, por fortuna, tras cinco años por la pendiente, se ha tocado fondo. Se ha ralentizado la destrucción de empleo. Sin embargo, el debate que copa la actualidad es ahora otro bien distinto: ¿Ha llegado la recuperación a la economía local? El termómetro de la calle aprecia una mejora del consumo, mejores perspectivas del comercio e, indudablemente, la Semana Santa pasada fue mucho mejor que la anterior para los hosteleros. Pero las cifras siguen sin dar un respuesta clara a esa pregunta.
Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), desglosados por grandes ayuntamientos, colocan a Compostela entre las ciudades con una mejor evolución de las tasas de ocupación y de paro. Durante el primer trimestre de este 2014, en relación al mismo período del año anterior, el índice de desempleo ha crecido en A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Y se ha mantenido en Vigo. En cambio, ha descendido en Ferrol y en Santiago. La tasa de paro de Compostela estaba en marzo del 2013 en el 25,5 % y ahora se sitúa en el 20,7%, es decir, casi cinco puntos por debajo. La de ocupación también arroja un saldo positivo. Y ha pasado del 46,2 % al 48, 8 %.
Contradicciones
Sin embargo, ambos indicadores difundidos por el INE en la EPA contrastan con los últimos datos de afiliación del mes de marzo y que no revelan exactamente lo mismo. La ciudad contabilizaba 34. 127 cotizantes a la Seguridad Social a finales del primer trimestre del 2014, concretamente, 214 ocupados en alta menos que hace justo un año.
Es decir, la EPA nos dice que la tasa de ocupados es más alta, pero hay menos cotizantes. Una diferencia que podría explicarse por la elevada prevalencia que sigue teniendo el empleo informal y sumergido. Otro tanto sucedería con el paro, con menos afiliados hay, en cambio, una tasa de desempleo más baja. Aquí jugaría un papel relevante el descenso de activos como consecuencia de la emigración de los jóvenes. Diferentes empresas consultadas coinciden en que para que la recuperación sea sólida hace falta bajar más el número de desempleados, que suban los salarios para reactivar el consumo y, sobre todo, que se abra de una vez el grifo del crédito. «Hay algo más de movimiento; se aprecia, por ejemplo, que nuestros contratistas tienen más carga de trabajo», precisa Juan Álvarez, de la promotora Arial.
Sector público
En Compostela, donde uno de cada cinco ocupados depende del sector público -la proporción más alta de Galicia- hace falta que los salarios de la función pública recuperen el poder adquisitivo para que haya una traslación real al consumo, según coinciden los sindicatos.
La falta de crédito y las duras condiciones de los préstamos no solo estarían limitando la recuperación de la actividad y el ritmo creación de empresas -que se mueve a un nivel muy similar al del pasado año 2013- sino que estaría afectando de algún modo a la compra de bienes que precisan un mayor desembolso, como es el caso de las viviendas y de los coches.
Las matriculaciones de vehículos en los dos primeros meses del año, los últimos datos disponibles, muestran que tampoco ha llegado la recuperación a los concesionarios de venta de coches, que han sobrevivido a los años de crisis gracias, sobre todo, al mercado de segunda mano, que ha mostrado un mayor dinamismo los últimos cinco años.