Los trabajadores creen que falta una política común sobre los aeropuertos
19 mar 2014 . Actualizado a las 13:05 h.El aeropuerto no es capaz de levantar el vuelo y con la mayor inactividad empresarial aumentan los trabajadores que se van a la calle. Representantes sindicales estiman que al menos una quincena de empleados en las instalaciones de Lavacolla han sido despedidos en lo que va de año. Y la situación existente no invita a ser optimistas, según las mismas fuentes, salvo que haya una política definida en torno a los aeropuertos gallegos.
Pablo de Prado, delegado de la CIG y portavoz en la crisis de Aena que se saldó con la salida de 32 trabajadores, explica que el bajón de la actividad aérea y el consecuente despido de gente «é resultado dunha ausencia de política clara aeroportuaria a nivel de Galicia, e téñense que mollar os partidos políticos para intentar resolver esta problemática».
Lo cierto es que el aeropuerto compostelano está teniendo números rojos en cuanto a pasaje mes tras mes, y la continuada caída de usuarios de Lavacolla repercute negativamente en el aeródromo compostelano. «Nesta liña perderanse moitos máis postos de traballo», recalca De Prado. Ante esta perspectiva, la política de Raxoi y de la Xunta quedan en evidencia.
Puede ocurrir que mientras se pierden puestos en un aeropuerto se eleven en otro merced a las subvenciones a determinadas compañías.
Pero no es solo la caída de los vuelos la que incide en el desalentador panorama de Lavacolla, sino también una «política desacertada» por parte de Aena y el aprovechamiento del nuevo escenario por parte de las empresas asentadas en el aeropuerto. Los representantes sindicales refieren que la reforma laboral hace que las empresas «aproveiten o momento de crise para, coa reforma laboral, despedir xente».