Reyes Leis dice que hablan «en abstracto» y pide un plan de viabilidad
07 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El destino de la nave 5 de la Praza de Abastos sigue provocando enfrentamientos entre el gobierno municipal y la Asociación de Hostelería de Santiago y Comarca al tener opiniones diversas acerca del uso del recinto. Mientras los hosteleros reclaman un uso no privado del recinto y aseguran que su proyecto piensa en el «bien común» de la ciudad, el Concello sostiene que la nave debe ser autosuficiente y autofinanciable.
Con estas dos posturas, aparentemente irreconciliables, ayer volvieron a reunirse en el Concello y, como ha venido ocurriendo en todos los encuentros anteriores, no se ha alcanzado ningún acuerdo firme. De hecho, la concejala de Promoción Económica, Reyes Leis, no está dispuesta a retrasar mucho más la decisión definitiva sobre el futuro uso de la nave. Apuntó que «en todas las reuniones que hemos tenido, que deben ser veinte, los hosteleros hablan en abstracto», por lo que «en septiembre, como mucho la primera semana de octubre», deberán presentar un proyecto «por escrito de su idea con un plan de viabilidad». Reyes Leis dijo que «hablan de hacer jornadas, degustaciones, cocina en directo, pero no de costes ni de cómo van a financiar todo, incluido el alquiler de la nave». El que se haga con el recinto, ya sea uno solo en el caso de triunfar el proyecto de hostelería o varios empresarios como sugiere el Concello y la propia concesionaria del mercado, deberá abonar un alquiler de 40.000 euros al año .
Dos ideas
La propuesta sin detallar de Hostelería, según adelantó José Otero, presidente de la sección hotelera de la asociación empresarial, que se encargará de elaborar el proyecto y el plan de viabilidad, tiene como eje central ser un «escaparate de la gastronomía de Santiago y de Galicia». La idea es que se organicen jornadas gastronómicas, degustaciones e incluso cocina en directo de productos que se venden en la propia Praza de Abastos. Todo esto abierto al público en general, que será de donde se ingresarán los recursos para la financiación y mantenimiento de la nave y para destinar fondos a campañas de promoción de la gastronomía de Santiago. José Otero aseguró que la cantidad estimada de alquiler «no es un problema» e insistió en que el proyecto de Hostelería representa un «bien común que beneficiará a toda la ciudad», mientras que la propuesta del Concello supone «potenciar una actividad que ya está saturada en Santiago».
Por su parte, la concejala de Promoción Económica explicó que, cuando disponga del documento de Hostelería, se estudiará, pero sin dejar de avanzar en el proyecto municipal, que contempla la rehabilitación de la nave (común a ambas ideas) y la creación de seis locales de restauración de diferentes tamaños al agruparse tres o seis casillas. De acuerdo con la normativa de la Praza, un mismo adjudicatario no puede tener más de seis casillas juntas, por lo que no es posible hacer locales más grandes sin modificar la normativa. La edila explicó que el vaciado de las casillas, realojo de actuales ocupantes, y el arreglo de cubierta, ventanas y servicios generales podrán realizarse independientemente del uso final del recinto. Solo las divisiones posteriores y la instalaciones de cámaras frigoríficas, así como otros detalles, deberán esperar al proyecto concreto de uso. Leis dijo que el grueso de los trabajos se acometerán a partir de enero, cuando la nave esté totalmente vacía. Para entonces debe estar terminado el proyecto de uso y todas las decisiones cerradas, añadió.