El proyecto se licita con un plazo máximo de 13 meses
17 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Diez empresas, la mayoría de fuera de la ciudad y de renombre, compiten por hacerse con el contrato para la urbanización y adaptación de la zona verde de la finca de Espiño, un espacio de 18.000 metros cuadrados, mayormente de características boscosas, que se incorporará a la red de jardines de la ciudad. Se trata de la parte de la finca que el Ayuntamiento obtuvo en compensación, junto con el viejo palacete, por el convenio que permitió recalificar ese espacio para el desarrollo urbanístico de su parte privada, que todavía no se ha ejecutado. Esa compensación incluía también la financiación para acondicionar la zona verde pública y recuperar el palacete, prácticamente un millón para el primero y 1,2 millones para el segundo.
El Ayuntamiento ha de resolver todavía qué hace con el proyecto de rehabilitación de la construcción modernista: si lo readapta u opta por otra propuesta, puesto que la actual, de hace años, se ha quedado desfasada en cuanto a accesibilidad y a gestión energética. Pero la zona verde comenzará a recuperarse en un par de meses, cuando se resuelva el concurso que abrió el Concello, tras analizar y evaluar las propuestas de las empresas que han optado a él.
Un millón de euros
Se han presentado una decena de firmas, una cifra que ha sorprendido en el Concello, pero por escasa, teniendo en cuenta el momento de crisis y la cuantía del proyecto: 785.774 euros, prácticamente un millón con IVA. Sin embargo, la especialización que exige la adaptación de esta zona verde, en un entorno catalogado, parece explicar esa escasa concurrencia, según el jefe del área de Urbanismo, José Oreiro, porque, por lo demás, «as condicións do contrato son moi atractivas» tanto por su cuantía como por la posibilidad de competir en la mejora cualitativa del proyecto, no tanto en la económica, donde la baja del tipo de licitación está limitada.
La Administración municipal ha de destinar ese presupuesto al proyecto, a raíz del citado convenio, por lo que el interés de cualquier mejora en las ofertas está en mimar su calidad. De ahí que entre las mejoras se valore la selección de materiales locales y de baja energía incorporada, la utilización de materiales reciclados y reciclables, sistemas energéticos de gestión inteligente, de detección de fugas de agua y de vigilancia ligados al control de acceso al recinto. Pese a que la obra arrancará en unos meses, la ciudad tardará todavía en torno a un año en disfrutar de este parque, pues aunque la empresa adjudicataria oferte una rebaja en el plazo de ejecución, este ha salido a licitación por 13 meses.