El dueño de un taller de Padrón se declara «aburrido» de que le roben
14 mar 2012 . Actualizado a las 13:24 h.Un taller de reparación de motocicletas, bicicletas y otras máquinas es el último establecimiento de la zona de Padrón afectado por un robo, que se sepa. Está en la zona de O Bordel y su propietario, Leandro Cristobo Balado, está que no puede más. Aunque llevaba unos pocos años sin registrar ningún robo, está harto y aburrido de «trabajar para pagar impostos e para os cacos».
En esta ocasión, entraron en su negocio por el techo tras levantar las tejas y bajar por una trampilla para llevarse herramientas por valor de más de 2.000 euros, desde una soldadura a una caja con piezas sin estrenar o una bicicleta nueva de un cliente. «O vello non o queren», dice Leandro, quien está totalmente convencido de que quien le robó conoce a la perfección lo que hay en su negocio. De no ser así no se entiende que le robaran las jaulas con todos sus canarios y dejaran, únicamente, una hembra «velliña e desplumada», dice su propietario, que presentó denuncia en la Guardia Civil.
Las dos últimas veces que entraron en su taller logró saber quién fue, según dice, pero en esta ocasión cambiaron el modo de operar y esto lo tiene un poco despistado. Pese a ello, coincide con un cliente en que la persona que le robó «non é de moi lonxe».
«Estas cousas sácanche as ganas de traballar porque con estes roubos alá vai o pouco que dás aforrado no ano», cuenta Leandro, quien el domingo aún se llevó un susto tras saber que, estando en Ribeira, su madre y su mujer tuvieron que ir al taller a Padrón tras comentarles que habían entrado de nuevo aunque, afortunadamente, no fue así.
«Non saímos dela», explica el titular del negocio sobre los robos en establecimientos y sobre el acuerdo al que acaba de llegar una fiscal de Santiago con el abogado de un joven de Padrón para que este no vaya a la cárcel pese a que agredió a dos agentes de la autoridad y pese a que tiene antecedentes por robo. «É unha vergoña que pase iso e, ademais, como non deas exemplo van vir outros a facer o que lles dá a gana», afirma Leandro, quien reforzó las medidas de seguridad de su taller pero ni así evita que entren. «Se lles fixeran pagar o que rouban a cousa había de cambiar», añade antes de asegurar que, en medio siglo que lleva abierto el negocio en la zona de O Bordel, «deberon entrar unhas 30 veces».
El negocio tiene una póliza de seguro pero, según cuenta su titular, que está esperando a que pase el perito, la compañía le quiere pagar un 30 % por debajo del valor de lo perdido. «Por riba de que che rouban, agora a matarte co da aseguradora», explica Leandro, que se declara «aburrido» y con ganas de «abandonar todo».
«Estas cousas sácanche as ganas de traballar porque alá vai o pouco que aforras no ano»
Leandro Cristobo Balado