Twitter nació en el 2007 como un servicio que te proponía contar lo que estabas haciendo, pero con mensajes limitados a 140 caracteres. Con esta premisa, al principio no era raro ver mensajes del tipo «tomando un café», pero pronto, como sucede a menudo, los usuarios le fueron buscando otros usos, y poco a poco se fue volviendo cada vez más habitual ver como los usuarios compartíamos noticias a través del servicio.
De hecho, la imagen más conocida del amerizaje del Airbus A320 de US Airways en el río Hudson a principios de 2009 fue publicada por un usuario de Twitter, y muchos nos enteramos del terremoto en Haití o del de Lorca por esta red social.
Así que hoy en día Twitter ha cambiado para reflejar esto, y ya no pregunta «qué estás haciendo», sino «qué está pasando», con lo que, aunque suelo definir a Twitter como la máquina de café de Internet, donde a veces vas a hablar de cosas serias y a veces de tonterías, Twitter es casi como oír a la humanidad pensando en alto.
Y tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea, o el CERN, por ejemplo, están tomando parte de esta conversación global, lo que les permite llegar a muchas personas interesadas en lo que hacen sin necesidad de pasar por el filtro de los medios tradicionales.