«Sería estúpido no tocar nuestros éxitos»

SANTIAGO

| Su nombre está inscrito junto al de Happy Mondays, New Order, Stone Roses y otros como protagonistas de la movida de Manchester hace un par de décadas. Pero The Charlatans no se han quedado a vivir del recuerdo. Han continuado grabando discos puntualmente cada dos años. Mañana, lo mejor de ese repertorio sonará en el festival Rock in Way.

-¿Qué queda de los Charlatans del movimiento Madchester?

-El espíritu sigue ahí; por eso hemos continuado tocando los últimos veinte años. Las cosas cambian en la vida, es inevitable, pero nos las hemos arreglado para mantener el impulso y el éxito que tuvimos al empezar con el grupo.

-¿Cómo describiría la evolución musical del grupo?

-Tuvimos un gran éxito inicial con Some Friendly; después en Between 10th and 11th había unas cuantas buenas canciones, pero creo que fue en nuestro tercer disco, Up To Our Hips, cuando se definió la personalidad del grupo por sí mismo, y no como parte de un movimiento. Después, cuando grabábamos el quinto álbum, se murió Rob [Collins, teclista, fallecido en 1996 en un accidente de tráfico] y dudamos si continuar o no. Ahí apareció Tony Rogers, que también tocaba el Hammond, aunque con un estilo distinto, que se aprecia en Us and Us Only y Wonderland...

-¿Alguna vez se han sentido encadenados a los viejos hits del grupo?

-Bueno, en Reino Unido se nos conoce por más que nuestros éxitos. En todo caso, a lo largo del tiempo se ha sumado gente nueva al proyecto, lo que nos ayuda a no caer en la nostalgia. Pero al mismo tiempo sería estúpido no querer tocar nuestros éxitos.

-¿Sonarán en Santiago?

-Sí, claro, y también temas más recientes.... Hace ya bastante que no vamos a esa zona de España... Tenemos muchas ganas de ir, en cuanto nos lo mencionaron dijimos: «¡Sí!».

-¿Cómo ve ahora, con perspectiva, la época de sus comienzos?

-A finales de los ochenta todo era gris y se produjo como una gran explosión de color; había muchas ideas frescas. Fue el verdadero inicio del brit pop y del rock en un sentido más amplio, porque antes solo teníamos a The Smiths. Se produjo un cambio de actitud hacia la música, donde antes había un cierto esnobismo. Había mucha creatividad. Los chicos venían a ver grupos como el nuestro y después iban y montaban el suyo.

-¿Cuáles son sus recuerdos personales de The Haçienda y el resto de los locales?

-Jon [Brookes, batería] y Tim [Burgess, vocalista] iban más que yo a los clubes. Pero, bueno, recuerdo haber visto allí Primal Scream presentando Screamadelica, y otros grandes conciertos. Creo que tiene un lugar entre los locales históricos en Inglaterra.