Un mar... de plásticos

La Voz

SANTIAGO

El mar es una fuente de riqueza, pero no solo económica, sino también para el espíritu. La sobre explotación de sus recursos y los residuos que en él se vierten son los problemas que debemos superar

01 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En el centro del océano Pacífico flota una descomunal bolsa de residuos plásticos, cuyo tamaño se estima en varios millones de kilómetros cuadrados. Su profundidad es próxima a los 30 metros. Hay quien ha calculado que por cada kilo de plancton natural hay ya en este vertedero flotante seis de plástico. No para de crecer. Y, al mismo tiempo, de desmenuzarse. El agua salada y el sol van fragmentando y erosionando esos restos, hasta que llegan a ser minúsculos y luego invisibles. Son muchas las criaturas marinas que entonces los tragan, confundiéndolos con plancton natural. Ese gran vertedero marino ya tiene nombre en inglés: Great Pacific Ocean Garbage Patch. Pero no es el único. Hace poco se encontró en mitad del Atlántico una gran masa flotante de residuos similar, aunque de menor tamaño. Tampoco el Mediterráneo es ajeno a este problema.

La ONU ha estimado que en cada kilómetro cuadrado del océano hay ya miles de partículas plásticas. Y que el 80% de las basuras de este tipo que llegan al mar lo hacen desde tierra. Las que se arrojan desde embarcaciones son en su mayor parte, en términos de volumen, redes sintéticas que por cualquier motivo se han vuelto inservibles. Se conocen como redes fantasma y causan cada año la muerte de decenas de miles de mamíferos marinos y tortugas. Hace años, incluso un submarino ruso resultó atrapado en una de ellas. Recientemente la Unión Europea presentó un plan para pagar a los pescadores a cambio de que comiencen a retirar plásticos del mar.