El Barça apunta al único deporte que se le resiste

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

La Copa de España de fútbol sala levanta el telón en Segovia esta tarde y, si la primera vuelta de la Liga sirve como referencia, el campeonato se presenta más abierto e incierto que nunca. No obstante, el gran favorito es el actual líder de la División de Honor, un Barça que busca la gloria en el único deporte que se le resiste.

Antes de que comenzase la temporada, el técnico del Lobelle, Tomás de Dios, anticipó que veía al conjunto azulgrana como el más completo. Los números y los nombres le dan la razón porque el club catalán maneja el presupuestos más elevado y es el que más se reforzó en verano con nombres de primer nivel: el pichichi Wilde, el cierre internacional Jordi Torras y el emergente y ya consolidado en la selección Lin. Incluso fichó a Sergio Lozano, un jugador llamado a marcar época a poco que se asiente. Pero está cedido en el Caja Segovia.

El Barça no ha dejado de crecer en las últimas temporadas. Pero ya no vale el discurso de alcanzar las finales. Ahora ya habla de títulos.

Y títulos es lo que busca el Inter Movistar, después de una temporada en blanco. Hacía mucho tiempo que la máquina verde no subía a lo más alto del podio al menos una vez durante la campaña. Y en esta ya perdió su primera final, frente al Lobelle en la Supercopa.

Con Luis Amado y Juanjo la suya es la portería mejor resguardada del mundo. Eka ya tiene ficha, una vez que Betão juró la Constitución. Y por si fuera poco, el conjunto madrileño ha repescado en el mercado de invierno a otro ex lobellista, el veterano y cerebral César.

Menos favorito que otras veces se presenta el ElPozo Murcia. Sin Wilde, Juanjo ni Ciço, indudablemente perdió potencial. Y es difícil encontrar un precedente de tan mala suerte con las lesiones, ya que se ha quedado sin sus dos porteros titulares, Rafael y Chico, por percances de larga duración. Y el recién fichado Marimón, otro ex lobellista, es duda por un esguince de tobillo.

Pero el equipo de Duda siempre es competitivo y con Vinicius en plena forma puede presumir de tener al, posiblemente, jugador más determinante y completo.

El Caja Segovia del gurú y esta temporada extrañamente lenguaraz Jesús Velasco oficia como anfitrión y llega lanzado. A tenor de los resultados que viene cosechando en la Liga, es uno de los equipos más en forma. Y, al abrigo de una afición volcada, sus posibilidades de éxito crecen exponencialmente. Ha preparado la gran cita a conciencia. Está ante una gran oportunidad de revivir éxitos no muy lejanos con un equipo en el que tres de sus principales exponentes parecen tener fecha de caducidad: Matías, que probablemente recalará en el Inter, y los cedidos por el Barça y el ElPozo, Sergio Lozano y Esquerdinha.

Aspirantes silenciosos

Los anfitriones se medirán en cuartos de final al Benicarló, un equipo en pleno proceso de transformación que, a priori, no entraba en los pronósticos siquiera para visar el pasaporte de la Copa. De la mano de Juanlu Alonso, y haciendo gala de una gran solidez defensiva, se convirtió en una de las revelaciones de la primera vuelta.

El MRA Navarra atisba una buena ocasión para intentar sorprender al ElPozo Murcia. Es un caso curioso el del conjunto de Imanol Arregui, ya que suele obtener mejores dividendos en la Liga que en la Copa. Puede ser uno de los tapados, ya que se clasificó sin hacer ruido y ha ido de menos a más con el transcurso de las jornadas.

La gran sorpresa llega desde las Islas Baleares, desde la localidad natal de Rafa Nadal. El Manacor ha irrumpido con fuerza y ni siquiera la marcha de uno de sus jugadores más cualificados, Grello, que se fue tentado por una superoferta del fútbol sala iraní, le ha hecho bajar el pistón.

El conjunto insular, en su pista, fue capaz de doblegar al Barcelona. Y solo ha perdido dos partidos más: en casa con el ElPozo y en Sar con el Lobelle. En sus filas milita Miguelín, que acaba de estrenar internacionalidad y que es la gran sensación de esta temporada.