Fernández Currás se mete en el avispero

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

La titular de Facenda libra tensas disputas con los conselleiros por el recorte de gasto más drástico de la historia autonómica

10 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Marta Fernández Currás está viviendo las que posiblemente sean sus horas más amargas en la Xunta desde que Feijoo la nombró conselleira de Facenda. El acuerdo de fusión de las cajas de ahorros, alcanzado en primavera, le permitió despejar un poco la cabeza cuando ya empezaba a consumirse físicamente, pero de inmediato tuvo que meterse en otro avispero casi peor: la elaboración del Presuposto para el 2011, un asunto en el que cuenta con el pleno respaldo del presidente, pero que la ha llevado a mantener agrios enfrentamientos con sus colegas de Gabinete.

En el Parlamento gallego es muy comentada una escena vivida en el último pleno, la del conselleiro de Cultura, Roberto Varela, reclamándole a Currás «dos millones de euros de nada» para el 2011, mientras ella lo ignoraba. Mayor trascendencia tuvo esta semana el choque con la conselleira de Benestar, Beatriz Mato, por el drástico tijeretazo que esta deberá darle al capítulo de la dependencia, que, con 100.000 demandantes en Galicia y solo 37.000 atendidos, es capaz de devorar todo el dinero que le echen.

Ni Alfonso Rueda, conselleiro de Presidencia, ni Agustín Hernández, responsable de las infraestructuras, escaparon al duro ajuste de dos dígitos que la semana próxima dará a conocer la Xunta. Al primero poco más le queda que velar por que en San Caetano se apaguen debidamente las luces para rebajar así la factura de Gas Natural, en tanto el segundo ya anunció que reducirá en 621 millones el gasto en asfalto, sacrificando sobre todo variantes y accesos urbanos que se revelaban cruciales para afrontar en el 2011 las elecciones municipales.

«No tenemos ni una lonja ni una casa de cultura que regalarle a un concello», advertía lacónicamente un portavoz del PP, anticipando además que esta puede ser la tónica para toda la legislatura.

Es este escenario de restricción lo que lleva a Feijoo a concentrar toda la atención en Zapatero, y si acaso en la oposición y en la demonización de los bipartitos locales, pues la Xunta poca gestión puede ofrecer por sí misma y el PPdeG parece haberse resignado a fiar la reválida en las autonómicas del 2013 a que el barco no se hunda del todo y a la inauguración de dos o tres autovías, que son -dicen- las obras que «lucen más».

Esas son las razones que también llevan al PSdeG a intentar sacar a Zapatero de la diana para que el electorado le reparta a Feijoo alguna responsabilidad, si bien algunos socialistas son conscientes de que en este empeño tienen escasas probabilidades de éxito, pues a los ciudadanos les basta ya con tener a un solo culpable sobre quien conjugar algún verbo malsonante.

Este es el marco de fondo que acompañará a Feijoo y a Currás cuando presenten los Presupostos más restrictivos de la historia de la autonomía, que es muy posible que vean la luz en el último minuto, el martes 19, tras la celebración de un Consello de la Xunta extraordinario. La conselleira de Facenda habrá superado entonces su prueba más dura. Ahora bien, en el PP su imagen quedará muy dañada por la falta de visión política que le atribuyen a esta independiente.