«A los cristianos nos unen más cosas de las que nos separan»

Ana R. Crespo SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

El movimiento ecuménico se sustenta en la idea de que si las iglesias no se unen nadie creerá en ellas

28 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace siglos que Lutero decidió separar sus pasos de los de la Iglesia de Roma. Desde entonces, los cristianos han estado divididos en numerosas iglesias: anglicanos, protestantes, calvinistas o evangélicos son solo algunos ejemplos. En los últimos cien años el camino ha cambiado de rumbo y la meta parece pasar por la unión. El movimiento ecuménico, cuyo fin es alcanzar la unidad visual de los cristianos, cumple un siglo.

-¿Dónde reside la importancia de este movimiento?

-Este primer centenario es importante porque hace cien años, por primera vez tras siglos de desunión y guerras, apareció una iniciativa entre cristianos y protestantes surgida de las misiones. Los implicados notaban que la gente que los oía no podían creer lo que decían porque existían grandes diferencias. Si los cristianos no estamos unidos, la gente no puede creer en Cristo.

-¿Qué ha cambiado en este tiempo?

-Ya no nos hacemos la guerra ni nos insultamos ni nos despreciamos, que ya es mucho. Nos conocemos más. Además se han ido creando instituciones, como el Consejo Mundial de las Iglesias, que suponen foros para el diálogo. La iglesia católica no formó esta institución sino que se unió a ella en los años sesenta.

-¿Qué concesiones está dispuesta a hacer la Iglesia católica para lograr la unión?¿Aceptaría la ordenación de mujeres?

-De momento no podemos hablar de concesiones sino de diálogo. En primer lugar hay que tratar los temas generales para pasar después a los concretos. Lo primero es reconocer que todos pertenecen a la Iglesia. En cuanto a la ordenación de mujeres, la Iglesia católica no ha dicho nunca que no puedan ser sacerdotes sino que la Iglesia no tiene la autoridad para cambiar la tradición de los apóstoles. Eso sí, no dará ni un paso sin el acuerdo con las iglesias ortodoxas que tanto aprecian la tradición. El futuro de una comunidad cristiana unida podría cambiar las cosas.

-¿Cuáles son esas diferencias fundamentales que no permiten una solución inmediata?

-Las diferentes formas de organización. Por ejemplo, los protestantes no tienen obispos ni el mismo número de sacramentos. Uno de los mayores obstáculos es la figura del Papa. Todas las configuraciones cristianas están de acuerdo en que pueda existir pero hay diferencias en cuanto a sus funciones.

-¿Cuál es su pronóstico de futuro?

-Nadie puede saberlo pero el quinto centenario de la separación de Lutero, en el 2017, es una fecha de esperanza y acercamiento.