«Durmo mellor, a perna solta»

Brais de Ardemil BERTAMIRÁNS/LA VOZ.

SANTIAGO

Medio millar de personas mayores de Ames participan en la clausura de los talleres del programa municipal Amessan

12 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«A ximnasia séntame de marabilla, durmo mellor, a perna solta, e estou moito máis activo». Así lo confesó ayer Pepe Arceo, alumno del taller de gimnasia terapéutica que se impartió durante todo el curso dentro del programa Amessan, destinado a favorecer el bienestar físico, psicológico y social de los mayores de Ames.

Casi quinientos mayores participaron ayer en el acto de clausura de estos talleres en el pazo da Peregrina de Bertamiráns, abarrotado de gente, exposiciones de los trabajos realizados, fotografías, carteles y hasta exhibiciones de baile y música. Lola, alumna de expresión musical en el centro social de Ameixenda, se mostraba exultante: «Estaba soa, triste e metida sempre na casa e desde que vou a cantar cambioume o mundo, teño ganas de saír e ata tomo menos pastillas».

El programa Amessan se desarrolló justo en coincidencia con el curso escolar, de octubre a junio, y ofreció talleres de memoria, expresión a través de las manos, bailes de salón, expresión musical, expresión cognitiva y gimnasia terapéutica en las Casas da Cultura de Bertamiráns y Milladoiro y en los locales sociales de Tarroeira, Bugallido, Piñeiro, Ames, Agrón, Ameixenda y Trasmonte.

«O que máis me gusta é que nas clases hai xente de todas as idades, aprendemos moito e pasámolo moi ben», explica Chelo, alumna de expresión a través de las manos en Agrón.

Los mayores amienses rebosaban ayer alegría, orgullo y satisfacción, de la misma manera que la edila de Benestar Social e Igualdade, Isabel González Cancela: «O que pretendemos desde o Concello é contribuir á mellora da calidade de vida dos nosos maiores, a súa saúde física e psicolíxica e a súa integración social», explica.

Isabel González muestra su satisfacción: «O programa callou moi ben e cada ano medra o número de participantes», explica. Hubo pinchos, baile y se instaló una pantalla gigante de televisión para ver en directo la final del Mundial de fútbol. «Ogallá ganemos, non é sen tempo», desea Carmen, asidua de los bailes de salón en Milladoiro.