Fomento ya tiene fecha en el 2011 para que el AVE asome en Santiago

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El tren de alta velocidad entrará en Santiago antes de fin del año 2011. Y no es que sean previsiones como las que se lanzan habitualmente con mayor o menor optimismo sobre el horizonte de una obra. Se trata de que el ministro José Blanco ya tiene en su agenda una fecha fija para la inauguración de la nueva línea, entre cuyos escollos se encuentra el acceso de Compostela.

El titular de Fomento le comunicó a algunas personas, entre ellas al alcalde compostelano Xosé Sánchez Bugallo, su invitación para que viajen con él en el nuevo trayecto de alta velocidad entre las estaciones de Ourense y Compostela. Esa fecha está fijada para finales del año 2011. «Non vou revelar a data, pero está antes que que acabe o próximo ano», indicó el regidor compostelano.

Ello requiere que todos los tramos incluidos en ese itinerario estén finalizados antes de ese día, y especialmente que las máquinas logren su cometido en el sur de Santiago, pese a las complicaciones que encierra la tarea. Sánchez Bugallo cree que ese reto se va a cumplir, y arguye que «a obra vai avanzada e cumprindo programas». Los propios vecinos de la zona piensan que los trabajos llevan un buen ritmo.

La construcción de las nuevas instalaciones no es un simple proceso rectilíneo. Además de la actuación en marcha y la eliminación en ciertos tramos del impacto que iba a provocar, implica la ejecución de un bypass o vía alternativa para la distribución del tráfico. Solo esta desviación ferroviaria representa un coste de cuarenta millones de euros. El bypass es un sistema que permite a los trenes tomar rumbos diferentes en la nueva infraestructura del área de O Castiñeiriño. Sánchez Bugallo cree que se está solventando de forma ejemplar el proyecto del AVE en Compostela. Pero para que ello ocurra, como sucede con el tema de los pasos para la conexión de los núcleos, tiene que haber también alguien resolutivo por parte de los promotores de la obra. Y ese alguien, según recalca el alcalde, es la ingeniera jefe Isabel Pardo, que «mostra unha gran paciencia, está pendiente dos temas e axuda a resolver os problemas».

En la memoria está el conflicto de las expropiaciones, un lío de setenta viviendas y el impacto ambiental en la propia zona de O Castiñeiriño. La ausencia de pasos esenciales entre una parte u otra de la vía suscitó la preocupación de los vecinos, que ven ahora resuelta la situación, tras las negociaciones entre la ingeniera jefe y el edil de Infraestructuras, Bernardino Rama.