El sector público hizo huelga sin llegar a paralizar servicios básicos

J. G. / M. M. / T. M. / R. M. SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

Hubo concentraciones y menos actividad en colegios y centros asistenciales. «Oxalá que non nos den motivos para convocar folga xeral», dice Antonio García, de UGT

09 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Santiago notó ayer la jornada de huelga convocada en el sector público, aunque no se llegaron a paralizar servicios básicos. Hubo concentraciones, como las convocadas por UGT y CC.OO. en San Caetano, donde se veían pasillos vacíos y mucha menos actividad; o en el aeropuerto, con sorpresa de los usuarios; y una manifestación convocada por la CIG, que recorrió calles de la zona monumental y reivindicó además soluciones al paro juvenil o una enseñanza pública de calidad.

El secretario general de UGT para la comarca, Antonio García, que se movió entre Compostela y los actos centrales de A Coruña, afirmaba que «vemos movementos do persoal de cara á posibilidade dunha folga xeral aínda lentos, pero con decisión. Oxalá que non nos dean motivos para convocar folga xeral, e se o facemos non será unha aventura, senon de defensa contra agresións aos dereitos laborais».

En los hospitales había dinamismo en las plantas e incluso en la zona de aparcamiento los problemas eran los habituales. «É que houbo unidades onde se designaron servizos mínimos superiores ao cadro de persoal dunha xornada habitual, e así é difícil que se note unha folga», indicaba Camilo Agulleiro, de la CIG. Entre los representantes laborales del complejo hospitalario se esperaba que la protesta incidiese más en la actividad diaria.

En el ambulatorio, a primeras horas de la mañana, las plantas tercera y cuarta, donde consultan los equipos de atención primaria, tenían mucha menos demanda de lo habitual; no así la zona de especialidades, con mayor presencia de pacientes. Hubo menos citas que lo normal, y algunos médicos lo atribuían a que, al pedirse con poca antelación, parte importante de los usuarios decidiesen solicitar otro día por temor a llegar y no recibir asistencia. Sanidade daba una incidencia semejante al resto de Galicia: el 5,5% en los servicios centrales y sobre el 7,1% en los centros asistenciales.

Colegios e institutos

En la escuela pública no universitaria la incidencia ha sido escasa, aunque en prácticamente todos los centros hubo hasta un 10% de la plantilla que no acudió y secundó la movilización. De los colegios de primaria en el Pío XII, el más grande, se adhirieron a la huelga 4 de 47 docentes; en otros, como en el Quiroga Palacios, Raíña Fabiola o Ramón Cabanillas no hubo profesorado en huelga.

En los institutos y centros integrados de formación profesional, la incendia fue de 4 de 67 profesores en el Compostela, 2 de 87 en el Politécnico, 4 de 57 en el Xelmírez II, 4 de 52 en el IES Fontiñas, 6 de 79 en Lamas de Abade (en jornada de mañana), 3 en Pontepedriña, 5 de 50 en el Eduardo Pondal, o 4 de 83 (sumando personal docente y no docente) en el San Clemente. En el Xelmírez I y en el Rosalía de Castro, los institutos más grandes, no se alcanzó la media docena de personal en huelga en cada uno. El profesorado de guardia cubrió las bajas, por lo que el servicio docente resultó normalizado.