El Partido Popular acusa al socialista José Manuel Miñones de acceder a sus ordenadores y el concejal afirma que solo se hizo una comprobación de seguridad
29 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Por imposible que parezca, el debate plenario celebrado en Ames hasta la medianoche del jueves puso de manifiesto que en las cuatro paredes de la consistorial de Bertamiráns hasta es posible que se encierre un caso de espionaje entre partidos políticos al más puro estilo del caso Watergate.
Semejante paralelismo vino dado tras la denuncia formulada por el PP por boca de su segundo portavoz, Ramón Argibay, de que su partido y su propio equipo informático había sufrido el 14 de abril una «intromisión por el escaneo de la red informática», una red que comparten los grupos políticos de Ames y los servicios públicos del departamento de Mocidade y la Oficina Municipal de Información Xuvenil.
Según confirmó el propio Argibay, la intromisión permitió conocer, cuanto menos, el nombre de varias carpetas almacenadas en sus ordenadores con nombres tales como «facturas 2009» y «orzamento». Para el PP, este hecho y la falta de información del concejal responsable tras el escaneo le hicieron sospechar que lo ocurrido no era casual, por lo que cinco días después solicitaron la comparecencia del edil de Reforma Administrativa e Calidade na Administración, José Manuel Miñones, celebrada el pasado jueves.
Ante semejantes acusaciones, Miñones afirmó que lo único que se había hecho es un barrido por las redes informáticas para evaluar los niveles de seguridad de las mismas. Esto permitió comprobar importantes fallos que ahora se están corrigiendo para cumplir con la normativa de protección de datos. Miñones, además de explicar que el PP recibió información de los técnicos informáticos ese mismo día, acusó a los populares de «querer desacreditar á miña persoa e aos técnicos».