Los socorristas del Camino

Leal Coello

SANTIAGO

Alumnos de Medicina, Enfermería y Odontoloxía han participado en un curso que los forma para proporcionar asistencia b´´asica a los peregrinos de este año santo

19 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Facultade de Medicina albergó ayer la clausura del Curso de Formación de Voluntarios Sanitarios no Camiño de Santiago, en el que 100 alumnos de Enfermería, Medicina y Odontoloxía recibieron preparación para participar en la asistencia a los peregrinos del Camino durante el período estival de este año santo.

Los estudiantes que recibieron este curso complementario se sienten satisfechos no solo por el aprendizaje en la reanimación cardiopulmonar en el paciente crítico, de la que demandan más formación, sino por la experiencia que supone el pasar dos semanas en un centro de salud al lado de los sanitarios que asisten a los caminantes.

Esta colaboración de la Dirección Xeral de Xuventude e Voluntariado de la Consellería de Traballo e Benestar y la Universidade de Santiago tuvo una duración de 90 horas, y en ellas se trabajó tanto en el aspecto teórico como el práctico, a través del profesorado de la misma universidad.

Las lesiones más frecuentes durante el viaje fueron las que el curso trató de abarcar, como los esguinces, la pérdida de consciencia, el tratamiento de quemaduras por el sol o las urgencias podológicas.

En el taller práctico se utilizó un simulador que representaba a un paciente real desde el punto de vista anatómico y funcional, y que mediante un software reproducía situaciones de infarto, edema de pulmón o apendicitis. «El curso es una buena iniciativa; aprendimos a suturar y pudimos practicar con los simuladores, que no habíamos usado antes», comentaba un alumno de Enfermería. Ahora, estos mismos estudiantes tendrán que esperar hasta el verano para ocupar un lugar en los centros de salud que recorren el Camino en territorio gallego, durante dos semanas.

Algunos de los que participan han realizado el peregrinaje, y en parte conocen las dificultades por las que pasan aquellos que lo recorren. «A pesar de que solo hice 110 kilómetros, el haberlo realizado ha influido en la decisión final de tomar parte en este curso», comenta un estudiante.

La ceremonia de clausura, dirigida por José Manuel Mayán, vicerrector de Comunidade Universitaria e Compromiso Social, contó con la presencia del Director Xeral de Xuventude e Voluntariado de la Xunta, Ovidio Rodeiro, quien halagó a los alumnos por ser «el mejor ejemplo de cómo la juventud puede considerarse solidaria», al tomar parte en un curso como este. Ambos destacaron la importancia de la formación en estos días, y Mayán precisó que la preparación será necesaria.

La ceremonia finalizó con una entrega de diplomas un tanto accidentada, que no estuvo exenta de momentos cómicos. Se entregaron algunos de manera aleatoria, sin tener en cuenta el nombre de los propietarios, lo que ciertos profesores que participaban en la entrega calificaron de «una lotería». Los alumnos, a la espera de que finalicen sus prácticas, lo tomaron con humor.