Uno de cada tres vecinos de la comarca ordense vive directamente de la agroganadería y, más en concreto, del sector lácteo, al acumular un total de 200.000 kilos de cuota láctea.
El resto de las granjas se dedican principalmente al sector cárnico y son pocos los existentes en el sector hortícola pese a disponer de un producto único -los grelos-, pendiente ahora mismo de la denominación de origen por parte de la Unión Europea (UE).
Pero es el sector ganadero, con gran diferencia, el que genera más empleo, ya que aglutina directamente a un 30% de la población e, indirectamente, a un 5% más. Son ochenta millones de euros los que están en juego solo por el concepto de la venta directa de leche en toda la comarca, cifra que oscila de acuerdo con las cotizaciones del momento y suponiendo una media de 35 céntimos por litro.
La crisis del sector lácteo, vigente en los últimos años, llega cuando Ordes afronta la fase final de la mayoría de sus concentraciones parcelarias y justo cuando las explotaciones pueden empezar a ser rentables.
Funcionan dos cooperativas importantes en la zona: la Central de Frades y la cooperativa láctea de Ordes, ahora afectada por la decisión de Leite Río de prescindir de sus servicios en el suministro de leche.
A finales de los setenta había en Ordes 4.500 explotaciones agroganaderas, que se han visto reducidas ahora a poco más de dos mil. El proceso de reconversión del agro está más que comprobado en la comarca de Ordes.