Enfermería quiere más funciones

SANTIAGO

El personal más numeroso de la sanidad pública aspira a poder prescribir, realizar prevención en la enseñanza no universitaria, o atender más y mejor la dependencia

12 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace menos de siglo y medio que Florence Nightingale fundó la que se considera la primera escuela de enfermería del mundo y estableció las bases para la profesión. En su honor se celebra el Día de la Enfermería el 12 de mayo, para conmemorar su fecha de nacimiento, en 1820. Las transformaciones en la docencia y en el ejercicio profesional de la enfermería han sido constantes desde entonces, y aún es mucho lo que queda por cambiar, afirman.

En el complejo hospitalario de Santiago esta efeméride la recuerda los últimos días el Sindicato de Auxiliares de Enfermería (SAE), que ha colocado carteles con el lema Los auxiliares de enfermería formamos parte de los equipos de enfermería. ¡Hazte ver! Este colectivo valora que debe insistir en esa cuestión, porque «aún hay quien niega que quienes somos técnicos en cuidados auxiliares de enfermería pertenezcamos a la profesión de enfermería, a pesar del reconocimiento oficial desde hace más de 20 años», afirma Teresa Lourés, representante de este sindicato en la Xunta de Persoal da Área Sanitaria de Santiago.

En los hospitales públicos de la ciudad ejercen 1.300 profesionales de enfermería, según datos de la dirección. Es el colectivo más numeroso.

Carmen García Rivas, secretaria general del sindicato profesional Satse, indica que en estos momentos están a la expectativa de poder confirmar importantes aspiraciones, que reivindican hace años, para confirmarse como una profesión independiente, y que creen imprescindible para el mantenimiento del sistema sanitario.

Demandas profesionales

Una de las funciones más deseadas es el reconocimiento de la prescripción enfermera, que les permita la posibilidad de manejo de determinado grupo de productos: «Comenzó a legislar sobre este asunto Andalucía, y recientemente hubo un acuerdo en las Cortes del Estado. Seguiremos con atención a ver como se desarrolla, pues tenemos capacidad y formación para ello».

Otro ámbito en el que quieren intervenir y para el que realizan propuestas hace años es el denominado «enfermería escolar». García Rivas lo explica así: «pretendemos poder entrar en la enseñanza no universitaria, para comunicar al joven alumnado de primaria y secundaria hábitos preventivos y de promoción de la salud. La enfermería en los centros docentes, además de controlar cuestiones como vacunación o dietas, podría impartir una disciplina muy útil en la que enseñar estrategias para enfrentar las drogodependencias o las relaciones sexuales, y así evitar problemas tan serios como las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos no deseados o los comas etílicos por beber alcohol en exceso. Ya hay experiencia en Murcia y gestionamos que se amplíe a nuestra comunidad».

Además, valoran que para el mejor desarrollo de la Ley de Dependencia tiene que haber un lugar para esta especialidad; o también para la gestión de las enfermedades crónicas, la capacidad de derivación para la solicitud y realización de determinadas pruebas, o para garantizar la seguridad clínica.