El lunes santo ya tiene procesión

La Voz

SANTIAGO

El desfile de la Humildad lo estrenó la cofradía del mismo nombre que fue fundada hace un año por iniciativa de un grupo de jóvenes compostelanos

07 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La procesión de la Humildad se estrenó ayer con suerte, porque aunque los responsables de la cofradía estaban dispuestos a salir «contra vento e marea», finalmente la tarde escampó y la comitiva lució todo su esplendor. Realizó el largo recorrido previsto, con el arranque y la recogida en la iglesia de Santa María do Camiño, en la rúa Travesa, por Casas Reais, Cervantes, Preguntoiro, Caldereiría, Orfas, Toural, Rúa do Vilar, Xelmírez y Conga para regresar por Preguntoiro, Cervantes y Casas Reais.

La cofradía de la Humildad se fundó el pasado año por iniciativa de un grupo de jóvenes que en su mayoría son hijos de cofrades de otras formaciones que organizan la Semana Santa compostelana, y que desde hace unos años han logrado revitalizar los cortejos procesionales y recuperar una tradición que había perdido peso frente a las celebraciones de otras zonas de Galicia. Con esta procesión se llenó el hueco del lunes santo, él único día de la semana en el que no había ningún acto público.

Los promotores de la Humildad están muy satisfechos, porque en su primer año de vida ya cuentan con sesenta cofrades, un número que el vicepresidente de la Xunta de Confrarías, Isolino Castiñeiras, califica de todo un éxito, «e máis porque son xente moi nova e con moitas ganas de traballar para que a Semana Santa de Santiago teña a relevancia que merece». Los colores de esta entidad son el negro para el hábito o sarga, y el amarillo para las bocamangas y el capuz.

Isolino participó ayer en la procesión como capataz del paso. Y explica que lo hizo para apoyar a los chavales «porque aínda que teñen experiencia doutras confrarías, e son eles os que se encargan de organizalo todo, os que xa somos veteranos decidimos apoialos en algunhas cousas». El paso de la imagen de la Virgen lo portaron ocho jóvenes, todos cofrades, y con gran pena para algunos que tuvieron que ceder su puesto debido a pequeñas lesiones deportivas. Las andas son de aluminio, por lo que pesan poco, y como sucede con los demás pasos procesionales compostelanos, no hay costaleros, que es como denominan a los hombres, o mujeres, que van debajo de la arqueta sobre la que va la imagen soportando el peso.

En la procesión, que abría el pendón de la cofradía, desfiló la Virgen y una representación de las demás cofradías compostelanas, con la banda de tambores de la cofradía de la Virgen de las Angustias marcando el paso.