El calendario al que se enfrenta el Ayuntamiento, dada la fase en que está el proyecto y la carencia todavía del convenio para financiarlo, no solo pospondrá hasta el 2010 el término de la obra, sino que dificulta prever a qué altura del año será. En cualquier caso, Raxoi sostiene que el parque estará dentro de esa anualidad, y que no llegará más allá, a la del 2011, pues el compromiso de la Xunta y la Diputación es que están dispuestos a aportar la financiación para el edificio cuando el Ayuntamiento disponga del proyecto y por tanto pueda precisar exactamente a cuánto se elevará su importe .
Con esa perspectiva, el nuevo parque compostelano empezará a funcionar más tarde que el comarcal que se proyecta en Ames, siempre que aquel se haga en los plazos previstos por Diputación y Xunta, que cuentan con que funcione a partir del verano del 2009, tras la decisión de ambas administraciones de asentar el parque comarcal en Ames después de que el Tribunal Supremo anulase el carácter mancomunado del de Santiago.
Las mejoras que se introducirán a petición de los bomberos en el edificio de Salgueiriños no afectarán de forma importante a cuestiones del proyecto original, según el edil de Infraestructuras, sino que se trata de cambios motivados por la introducción de nuevas tecnologías para los parques de extinción. «Incorpóranse porque as cremos necesarias, e é o que se está a facer», dice Bernardino Rama. En el aspecto constructivo habrá también «algún retoque sobre o feito», pero los cambios más sustanciales son «de tecnoloxía», porque «os sistemas que estaban previstos son mellorables e non é que vaian supór un enorme aumento dos custos desas partidas concretas».