San Lázaro reclama el parque que Bugallo prometió en su programa

N.M.

SANTIAGO

29 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las hemerotecas es lo que tienen; que buscas y acabas encontrando. Programa electoral del PSdeG-PSOE de Santiago para las municipales del 2007. Página 68, apartado A, punto 13. Bajo el epígrafe «Aposta polos espazos públicos de calidade e a mellora dos servizos ambientais», y dentro del apartado «Parques e zonas verdes», la apuesta con la que Xosé Sánchez Bugallo consiguió repetir en la alcaldía de Santiago recogía la siguiente propuesta: «Dotaremos dun parque infantil a zona de San Lázaro, na zona verde sita entre os edificios de sindicatos e o SUNP 6».

La zona verde a la que se refiere el programa electoral es la que se puede ver en la fotografía, y sigue igual de verde e igual de virgen que el día lejano en el que finalizó la urbanización de la zona.

Ante la falta de noticias y la necesidad perentoria de un recinto en el que los niños del barrio puedan jugar y divertirse con seguridad, los vecinos de las nuevas urbanizaciones han comenzado a movilizarse.

Durante las pasadas semanas se puso en marcha una campaña de recogida de firmas en la que se invitaba a los residentes a estampar su rúbrica para pedirle al concello la zona de juegos prometida.

Los escritos estuvieron colgados en los ascensores de los ocho edificios que forman parte del SUNP 6 y las adhesiones no se dejaron esperar, sobre todo si se tiene en cuenta que en las cuatro plazas (Carlos Casares, Manuel Ríos, Salvador García Bodaño y Francisco Fernández del Riego) viven numerosas parejas jóvenes con hijos en edad escolar.

Los promotores de la campaña, una vez entregadas las peticiones en el registro del Ayuntamiento, esperan ahora una respuesta a una reivindicación que, por otra parte, no es nada que no hubiera prometido en su día, justo antes de las elecciones, el equipo de Sánchez Bugallo.

De momento, la única alternativa que tienen los niños del barrio es desplazarse hasta el vecino parque infantil de Amio, completamente renovado pero que tiene un grave problema: su escaso tamaño. Son numerosos los padres que optan por subir a los niños al coche y llevárselos a otras zonas de esparcimiento, como puede ser O Paxonal. Los vecinos reclaman al Concello que cumpla con su palabra y que disponga lo más rápido posible del área para los pequeños vecinos de San Lázaro.

Otra de las quejas del barrio tiene que ver con el lamentable estado de conservación de la calle Fernando de Casas Novoa, utilizada diariamente por decenas de padres que llevan a sus hijos a la Casa do Neno, en la rúa da Canteira.

A una pista estrechísima, en la que los peatones tienen que medirse para no ser arrollados por los coches, se une la dificultad de un asfaltado en condiciones penosas, un problema serio para quienes desplazan a sus hijos en sillitas de ruedas. La propia rúa da Canteira, recientemente asfaltada, está pendiente de urbanizar, pues no existen tramos completos de acera que garanticen la seguridad de los peatones.

Deficiencias en el Camino

Otra de las asignaturas pendientes del Ayuntamiento con la zona de San Lázaro tiene que ver con el deficiente estado de señalización y de conservación del tramo del Camino de Santiago que atraviesa el barrio. Aunque en su día se colocó un empedrado que une el parque del Pazo de Congresos con la trasera del edificio de sindicatos, ninguna señal orienta a los peregrinos para que lo usen, por lo que muchos optan por la carretera o por unas aceras que tienen problemas.

Una de las quejas más comunes entre los peregrinos tiene que ver con un contenedor de basuras que interrumpe el paso en medio de la acera, pasada la rotonda por la que se va a Amio. A este obstáculo se une la vegetación que crece sin medida en un solar cuyo propietario hace oídos sordos a su obligación de mantener limpia su finca. La imagen de bienvenida que se llevan los peregrinos no es la mejor posible.