Fomento dice que tendrá el proyecto de la variante de Padrón este verano

SANTIAGO

Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia está acabando la redacción del proyecto de la denominada variante de Padrón, una vía de 3,11 kilómetros diseñada hace años para sacar el tráfico del casco urbano padronés a través de una alternativa a la carretera Nacional 550. El proyecto acumula años de retraso: por ejemplo, el estudio informativo de la alternativa elegida -había tres opciones- fue aprobado de forma provisional ya en mayo del 2003.

A finales del año 2006, cuando el entonces coordinador de los diputados gallegos del PSOE en el Congreso y en el Senado -ahora recién elegido presidente de la Comisión de Fomento en la Cámara Baja-, Antón Louro, estuvo en Padrón informó de que por entonces el proyecto contaba, además, con la declaración de impacto ambiental y la licitación y adjudicación de la redacción del trazado constructivo. Por entonces, Louro acusó al gobierno del PP de dejar el proyecto «parado».

Desde entonces, nada más se supo de la carretera hasta que ahora el jefe de conservación del organismo de Carreteras en Galicia, Eduardo Toba, acaba de informar al alcalde de Padrón, Camilo Forján, de que el proyecto podría estar redactado a principios del verano. Para entonces, el representante del Ministerio de Fomento y el del Concello quedaron en volver a hablar y concretar más fechas, según explicó el propio regidor padronés. Camilo Forján le hizo llegar la necesidad de disponer de la vía alternativa a la N-550 en aras de sacar el tráfico del casco urbano de Padrón, que soporta cada día el paso de más de 20.000 vehículos, según las cifras más bajas.

Conexión

El proyecto de la variante, que incumple todos los plazos dados, estaba presupuestado en 20 millones de euros y arranca a la altura de Pazos -en la zona del hotel Scala- para concluir en el enlace con la autopista AP9, en A Ponte, muy cerca también de la conexión con la autovía de Barbanza. Las últimas previsiones pasaban por licitar y adjudicar las obras en el segundo semestre de 2007, con un tiempo aproximado de ejecución de dos años.

Para los conductores, cruzar Padrón a diario es un suplicio. Y no es para menos. En un tramo urbano de exactamente un kilómetro, comprendido entre el cuartel de la Guardia Civil y el campo de fútbol, hay nada menos que seis semáforos, además de un paso de peatones a la altura del Jardín, lo que condiciona y mucho la fluidez del tráfico.

Tanto que algunos conductores hablan incluso de que es «o peor tramo da N-550», con tráfico lento e incluso pequeñas retenciones debido a la presencia de los semáforos, que permiten el paso de peatones y de los vehículos que se incorporan de carreteras comarcales, como la AC-242 que une Padrón con Pontevea o la AC-301 entre la villa y Rois. Precisamente para darle mayor fluidez a la circulación, el ministerio decidió suprimir líneas discontinuas en la Nacional 550 a su paso por Padrón como, por ejemplo, a la altura del campo de fútbol.