08 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Tan importante es que un empresario de Santiago llegue a Madrid en tres horas utilizando el AVE como que un jubilado padronés no tenga que empeñar casi el mismo tiempo en transportarse en un autobús de línea y dos urbanos para llegar puntual a su cita en Clínico. El problema del tren no puede afrontarse solo con las gafas de lejos.