El Concello modifica la parada del autobús del Raíña Fabiola

SANTIAGO

El Ayuntamiento de Santiago decidió modificar la parada del transporte escolar en el colegio Raíña Fabiola, después de que la asociación de padres le pidiera una alternativa para evitar que el transporte escolar accediera marcha atrás a la calle sin salida de acceso al colegio.

La directiva de la ANPA había alertado al departamento municipal de Educación y a la consellería, después de una asamblea, del peligro de una maniobra que si bien no ha provocado ningún accidente hasta la fecha, entraña un grave riesgo.

La nueva parada está situada a unos diez metros del colegio y separada por una calle con muy escasa circulación durante todo el día, excepto en las horas de entrada y salida al centro, por ser utilizada por los propios padres de alumnos para recoger a sus hijos en coche.

El cambio de la parada provocó ayer malestar entre algunos padres de los alumnos, que se vieron sorprendidos con la nueva ubicación sin ningún aviso previo.

Incluso el conductor del autobús, según confirmó el presidente de la ANPA, Lorenzo Redondo, se enteró de la nueva parada cuando al llegar ayer por la mañana al centro fue interceptado por un policía municipal que le indicó que parara y le informó del cambio. Tampoco la cuidadora que viaja con los niños en el autobús fue informada del cambio. En un primer momento, el presidente de la ANPA dijo que se produjo cierta tensión, ya que el conductor tiene un recorrido y fin de parada marcado por su empresa. Tampoco la cuidadora fue avisada previamente. Redondo indicó que la intervención del director del colegio hizo que se solventaran los problemas iniciales, aunque algunos padres manifestaron su malestar y queja.

Lorenzo Redondo aseguró que, aunque desde la ANPA se le pidió al Concello una alternativa, la decisión de la nueva parada fue tomada de forma unilateral por el Ayuntamiento y «nosotros no fuimos consultados ni informados del cambio». Tampoco fue informado de la modificación el director del centro, que también se enteró del cambio de la parada a primera hora de la mañana de ayer.

El director del colegio, Eugenio Neira, indicó que, posiblemente, la solución aportada por el Ayuntamiento sea la «menos mala de las soluciones». Aunque reconoció que los niños ahora tienen que recorrer una distancia que, aunque no es muy grande, sí implica cruzar una calle que también entraña cierto peligro.