Veinticinco niños de doce y trece años participan en el proyecto Estalmat para estimular el talento en esta área
02 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Busquemos en un triángulo el menor perímetro sin variar el área. O bien al contrario. Busquemos la mayor superficie posible con el mismo perímetro. Ejercicios que a los que dejaron el compás y el cartabón hace años les resultan, al menos en un principio, irresolubles, y sin embargo para los veinticinco niños de primero de ESO que participan en el proyecto Estalmat son coser y cantar. Manejan el cursor del ordenador con una soltura envidiable y como dicen los profesores, «son como esponjas, absorben todo lo que les dices antes de que hayas terminado de hablar». El proyecto Estalmat comenzó por primera vez este curso en Galicia, aunque otras comunidades ya llevan años realizándolo. Es un programa para estimular el talento matemático en jóvenes de doce y trece años, que durante este curso, y previamente seleccionados, acuden casi todos los sábados a la Facultad de Matemáticas de Santiago para asistir a sesiones en donde se desarrollan de forma lúdica actividades que ayudan a pensar en esta ciencia. Dos de estos 25 talentos matemáticos son Natalia Ferro, que acude al colegio Grande Obra de Atocha de A Coruña, y Marina Fernández, del instituto Breamo de Pontedeume. Les encantó la sesión de matemáticas con papel que les dieron Teresa Otero y Alicia Pedreira, pero lo cierto es que ni madrugar el sábado les importa. «Como estamos acostumbradas en el colegio, pues ya no nos cuesta». Otra de las jornadas que más les gustó fue la de álgebra y números primos, «pero de momento nos está gustando todo». Son buenas estudiantes, pese a que a Natalia la asignatura de Religión no le está resultando fácil, pero no tienen decidido si su futuro pasará por las matemáticas. De hecho, las dos tocan un instrumento -Natalia la guitarra y Marina el piano-, y también les gustan los idiomas, por lo que prefieren darse tiempo para definir su vocación. Junto a Natalia y Marina están otros 23 niños que atienden a las sugerencias de Víctor Pollán y Jesús Calvo, sus profesores en esta clase, en la que trabajan con la geometría con ordenador. Para entenderla, y para quererla, los docentes terminan explicando la leyenda de la reina Dido y la piel de toro, y dibujando en el ordenador, con ayuda de la animación, varios planetas que giran en sus órbitas.