El movimiento de tierras en el corredor de Cacheiras llega al 90%

La Voz

SANTIAGO

Al mismo tiempo que la autovía AG-56, también deberá estar listo el futuro corredor entre Santiago y Cacheiras, la otra infraestructura crucial para aliviar la congestión de tráfico en la comarca. La futura autovía AG-59 (Santiago-A Ramallosa) ya cuenta con el 90% de la excavación del terreno y de las estructuras finalizadas. Con todo, el plazo de ejecución ha sufrido un ligero retraso, ya que la previsión inicial apuntaba a finales de este año.

La marcha de las obras de colocación del firme es similar al avance de la AG-56, y alcanza el 75%. Las obras de drenaje están ejecutadas al 70% y las actuaciones consideradas remates, como la disposición de glorietas y de caminos de servicio y señalización, se sitúa en el 60%. Esta infraestructura está dividida en tres tramos. El primero, con un presupuesto de 8,3 millones de euros, fue adjudicado a la unión de empresas que integran Corsan, Corviam y Taboada y Ramos. El segundo tramo, que fue adjudicado por 19,2 millones de euros de presupuesto, lo construyen las empresas Puentes y Calzadas, y Explotac Gallegas. Y del tercero, que supone una inversión de 15,5 millones, se ocupa Acciona.

Tramo común con la AP-53

El actual Gobierno cerró en abril un acuerdo con la concesionaria de la primera fase de la AP-53, Acega, para desbloquear las obras en un tramo de 2 kilómetros que la AG-59 compartirá con la autopista. A cambio de liberar el peaje en ese tramo, la Xunta deberá pagar el sobrecoste del mantenimiento de esos 2 kilómetros.