La Navidad está a un paso y por ello el Concello de Padrón ha iniciado contactos con el sector del comercio y la hostelería local, además de otros establecimientos y empresas, a fin de asumir de forma conjunta el coste de colocación de la típica iluminación navideña. De este modo, más de 70 representantes de comercios y hostelería asistieron en la noche del lunes en el auditorio municipal a la segunda reunión convocada para tal efecto por la concejalía de Festexos, de la que es responsable la edil Conchita Carneiro. Al encuentro también acudieron el propio alcalde Camilo Forján y el teniente alcalde Eloy Rodríguez.
De este modo, la propuesta del Concello fue que cada calle nombre a un representante de los establecimientos que quieran participar en la iniciativa y que mañana volverán a reunirse, esta vez en el Concello, para saber con exactitud el número de negocios que se suman para adornar el casco urbano con motivo de las fiestas navideñas.
El Concello, que asumirá la factura por consumo eléctrico, ya les informó de los dos presupuestos que tiene a disposición de modo que, para una cantidad de 100 arcos de luz, que son los que se quieren poner en todo el casco urbano, saldría a un precio de 150 euros por unidad en caso de instalarlos una empresa de Santiago y a 180 cada uno si lo hace otra de Caldas. Pese a la diferencia de precio, los arcos de luces son «similares», según la concejal Conchita Carneiro.
Coste final
Las cifras finales que maneja el gobierno padronés son de un coste de entre 70 y 80 euros por establecimiento, siempre y cuando colaboren en la iniciativa unos 200, tal y como confirmó ayer la propia concejal de fiestas. Conchita Vicente también explicó que hay muchos comercios y hosteleros interesados en participar pero que no pudieron asistir a la reunión, así como otro tipo de establecimientos que no fueron citados. El Concello envió cartas de convocatoria a 225 negocios, según los datos aportados por la representante del gobierno local.
Algunas personas consultadas ayer expresaron su satisfacción por el hecho de que el Concello cuente con ellos a la hora de emprender iniciativas que redunden en beneficio de todo el pueblo y, en especial, del comercio y hostelería. Hasta ahora era el propio Concello el que se encargaba de gestionar y pagar el alumbrado de Navidad, salvo en algunas calles en las que los propios establecimientos corrían con los gastos. No obstante, la distribución de las luces por el casco urbano por parte del Ayuntamiento era «desigual», según dijo ayer más de un comerciante.