El caos de tráfico que anteayer provocaron en la zona norte de la ciudad los trabajadores de la mina de Serrabal y de las plantas de Ferroatlántica en Cee-Sabón y Dumbría no solo puso a prueba la paciencia de los compostelanos, sino también la del propio alcalde, que no dudó en calificar de «gamberrada» el corte de la circulación durante una hora y media larga.
Partiendo del respeto al derecho de manifestación, Xosé Sánchez Bugallo apunta que en la solicitud de los convocantes para hacer ver su protesta en la capital no constaba la específica para «os vinte tráilers que trouxeron a Santiago e co que estiveron bloqueando o tráfico, o cal me parece directamente unha gamberrada». «Nin pediron nin tiñan» autorización para traer esos camiones, afirma el regidor, quien matiza que esa actitud «non ten nada que ver co dereito de manifestación», por lo que les pidió que «sexan prudentes na utilización deses elementos». Sostiene que con esa actitud lo único que pueden conseguir los manifestantes es generar «indignación cidadá con relación a cales sexan as súas reivindicacións».
Pero la llamada de atención del regidor no fue sólo para los trabajadores de la mina de Serrabal, afectada por el trazado del AVE en la línea Santiago-Ourense. También alcanzó a la Delegación del Gobierno, que para el primer edil compostelano debe tomar las medidas que estén a su alcance, «dentro dos principios de convivencia e proporcionalidade», para que no se repita una situación como la de anteayer.
Afirma Bugallo que no es posible que la parte norte de la ciudad quede bloqueada al tráfico durante hora y media por «unha manifestación non autorizada de tráilers; de tráilers, de tractores ou do que sexa». El regidor ya trasladó esta petición ayer mismo al delegado del Gobierno, con quien habló por la mañana.