Cese de la actividad hostelera en una pastelería

La Voz

SANTIAGO

01 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Las calles declaradas saturadas por el Ayuntamiento se han quedado desde hace dos años con los mismos o con menos locales hosteleros. No hay posibilidad de concesión de licencias. Y la gente parece bien informada de ello.

En esas rúas la administración local no ha tenido que denegar ninguna licencia, por el simple hecho de que no se ha presentado ninguna solicitud para montar un negocio de ese tipo, según informan los departamentos de Urbanismo y Casco Histórico. Es posible que alguien haya tenido esa idea, pero en Raxoi se le ha informado de la inutilidad del trámite.

Curiosamente, el Ayuntamiento ha tenido que intervenir en un caso excepcional y atípico. Una confitería de la rúa Alfredo Brañas, Ánkarr, completó el negocio de las tartas con un servicio asociado de cafetería. Raxoi ordenó recientemente el cierre de la actividad, ya que está inmersa en una de las calles declaradas saturadas.

Según el Concello, el establecimiento acaba de ajustarse a la licencia y puede seguir funcionando, aunque sólo como tienda de dulces y pasteles. El café con pastas deberán tomarlo los clientes en otro local.

Aparte de Alfredo Brañas, en el Ensanche están declaradas rúas saturadas República Arxentina, Santiago del Estero y la rúa Nova de Abaixo, cuya asociación de vecinos tienen una lid con el Concello por esta causa. Es, junto con Alfredo Brañas, la calle de Santiago con mayor contaminación acústica nocturna, según un estudio del departamento de Físicas de la Universidad.

A Troia, Conga y Xelmírez también son muy sonoras. Coinciden con tres de las rúas saturadas del casco viejo. Las otras son Vía Sacra, San Paio y Entremuros.