Reportaje | A la caza del talento matemático Santiago acogió la prueba de selección del proyecto Estalmat, en el que participaron 209 alumnos de sexto de primaria
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?stimular el talento matemático de los jóvenes gallegos de doce años mediante pruebas de lógica, geometría o aritmética. Ése es el objetivo de Estalmat, un proyecto que se lleva a cabo en varias comunidades autónomas y que ayer por primera vez se realizó en Galicia. Participaron 209 niños de 75 colegios procedentes de 57 localidades diferentes. La mayoría, como suele ocurrir en otras actividades similares del área de ciencias, chicos. En concreto, 125 niños y 84 niñas. Durante algo más de dos horas se enfrentaron a seis problemas en los que tuvieron que agudizar el ingenio, bajo títulos aparentemente tan sencillos como O xogo das pedras , O dado xigante , O cubo cortado o As partidas . El propio decano de la Facultad de Matemáticas de Santiago -en donde se celebró la prueba- Juan Viaño, explicaba que quizás no haya ningún niño que desarrolle correctamente los seis, pero lo importante es ver cómo se desenvolvieron y aplicaron la lógica en los mismos. De hecho, en la prueba no se permitía la entrada de calculadoras, sólo del talento de los menores. Laura Vila y Raúl Pérez eran los dos únicos alumnos del colegio Vistahermosa de Ourense que acudieron a esta selección. Aseguran que respondieron a los seis problemas, y Laura necesitó sólo una hora y media para hacerlo. Los ejercicios les resultaron muy difíciles, sobre todo los dos últimos. Son dos cracs de las matemáticas a los que siempre se les dio bien esta asignatura. Si continúan con los mismos gustos en el futuro, Laura quizás se dedique a la astronomía y Raúl a la docencia, o a la música, ya que toca el oboe en el conservatorio ourensano. Del colegio Compañía de María de Vigo se presentaron nueve niños: Laura, Julián, Mairea, Alicia, Belén, Víctor, Bruno, Irene y Mónica. Su profe, María Eugenia Pastoriza, fue la encargada de animarlos a participar. La prueba les pareció realmente difícil, sobre todo el ejercicio del dado gigante. A Irene, a la que también le gusta mucho la astronomía, le encantaría convertirse en una de las seleccionadas -se eligen unos 25 niños- para asistir durante dos cursos académicos a este programa, y asegura que haría todos los esfuerzos necesario para acudir a él. De todas formas, aunque les gustan las matemáticas, muchos ya saben que su futuro está en otros campos. El de Mairea en el arte dramático o el periodismo -apunta maneras-, el de Laura en la medicina y el de Belén aún no lo tiene muy claro. Tiempo habrá.