La cuerda para el botafumeiro vendrá desde Alicante

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

Reportaje | El problema está en el anclaje superior del incensario La nueva maroma será de cincuenta milímetros y 65 metros de largo; además se fabricará de fibra sintética para garantizar una mayor duración que las anteriores

02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a cuerda del botafumeiro se está fabricando en una empresa de Alicante, especializada en este tipo de materiales. El Cabildo espera que en un plazo de aproximadamente una semana ya pueda estar en Santiago para su instalación, aunque el funcionamiento del gran incensario no podrá garantizarse hasta que se realicen las debidas comprobaciones en todo el engranaje. Para empezar, los técnicos tendrán que revisar todo el funcionamiento, especialmente del anclaje superior en el que va sujeta la maroma. Será necesario limar el tambor sobre el que se coloca la cuerda para evitar su rotura. En esta ocasión, la cuerda se encargó de un diámetro menor a la actual. Esta vez será de cincuenta milímetros y no de ochenta. Con esta reducción del grosor se pretende evitar su deterioro debido al continuo rozamiento con la argolla. En el 2004 se había encargado más gruesa que la colocada en el 99, con la idea de que sería más duradera. Sin embargo, el tiempo ha venido a demostrar que la solución no fue acertada. Por otro lado, la cuerda que se está fabricando especialmente para la catedral de Santiago tendrá una longitud de 65 metros. En cuanto al material, se empleará una fibra sintética o acrílica, con la esperanza de que su duración sea mayor a las dos anteriores instaladas en 1999 y en el 2004 y que fueron donadas por la empresa gallega Pescanova. José Fernández Lago, responsable de comunicación del Cabildo, explicó que ya no se fabrican maromas de cáñamo, material del que era la cuerda que duró hasta veinte años y que fue sustituida por otra que no fue capaz de soportar la enorme actividad del botafumeiro entre 1999 y 2004, con dos años santos. Lo que no se puede garantizar es la fecha en la que comenzará a funcionar nuevamente el botafumeiro, pero José Fernández Lago aseguró que el Cabildo está intentando agilizar al máximo los tiempos para que el parón del incensario sea el menor posible. Fuentes de la catedral insistieron en que el parón del incensario se hizo exclusivamente por razones de seguridad, ya que no se podía correr el riesgo de una rotura de la cuerda en pleno vuelo. La intención es que el incensario esté en condiciones óptimas para acoger el incremento de actividad que se produce en el verano.