Por qué me has abandonado

La Voz X.R. | SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

Barrio a barrio | Almáciga

07 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?O barrio da Almáciga está bastante abandoado», sentencia el presidente de la asociación de vecinos, Laureano Moscoso. Pero no se sorprende. Ha leído una definición de barrio en un diccionario de Salvat que sin disimulo ninguno recoge la acepción «zona abandonada». En el caso de la Almáciga se refleja en el deterioro de las calles, llenas de baches, con aceras lisiadas y con una amalgama de firmes (hormigón, aglomerado, etcétera). Y en las viviendas. Es decir, carne de ARI. Y, efectivamente, los vecinos plantearon el plan de rehabilitación integral y el guante lo ha recogido la administración compostelana, aunque la última palabra la tiene la Xunta. El ARI permitiría modernizar el conjunto residencial y urbano, merced a las ayudas públicas. Lo que no puede solucionar el ARI es el problema de tráfico que aqueja al barrio, y particularmente a rúas como Escultor Asorey, Arzúa, Touro, Teo o Costiña do Monte. La invasión de vehículos enerva al vecindario, que ve como su zona es aparcamiento diario para cientos de coches que llegan del exterior escapando del centro y le faltan incluso al respeto a las líneas amarillas. Los residentes piden aparcamientos periféricos, esa solución que Raxoi denuesta y los vecinos ven eficaz. Sobra el tráfico privado, pero falta el público. Los vecinos reclaman un servicio de autobús para la Almáciga, de forma que las señoras que llegan de la Praza con sus carritos no tengan que subir al monte a pie desde Pastoriza. En el barrio hay un camino que surca el monte bordeando fincas y patatales, y conduce a Costiña do Monte y al colegio Santiago Apóstolo. Pues bien, los residentes lo ven como un enlace idóneo entre los parques de Almáciga y Bonaval y piden que se convierta en una calle. Raxoi no dijo no.