?n Santiago residen 15.400 personas mayores de 65 años, según el censo del INE. Una de cada cuatro personas pasa de esa edad. Alrededor de 7.000 viven solas y parte de ellas son claras candidatas a un servicio residencial. En la zona de influencia capitalina, con una treintena de municipios, residen en torno a 52.000 mayores de 65 años, es decir, uno de cada cinco habitantes. En el conjunto de Galicia hay 587.000 personas mayores de 65 años y un total de 5.600 plazas en residencias públicas. En Santiago la necesidad de plazas es inquietante. En torno a 400 personas aguardan en el área compostelana un lugar en una residencia de mayores. La dotación más cercana en el tiempo es la ubicada en Volta do Castro, que entrará en funcionamiento supuestamente en verano, aunque las obras llevan terminadas desde antes del verano anterior. Acogerá a 150 mayores, aparte de otros 60 que podrán disfrutar del centro de día. Actualmente la oferta pública en Compostela se ciñe a las 85 plazas del centro de As Rodas, que lleva tras de sí una larga lista de espera. Además existe una residencia de 250 plazas en el asilo de San Marcos, gestionado por las Hermanas de los Ancianos Desamparados, y un centro privado gestionado por Quavitae en San Lázaro, que aporta 152 camas, de las que 91 están concertadas con Vicepresidencia. En el entorno próximo a Compostela funcionan tres centros privados en los municipios de Teo, Boimorto y Boqueixón, con un coste residencial no apto para todos los bolsillos.