El globo de Ryanair se desinfla

M. Cheda SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Análisis | El discreto final de un gran ejercicio en el aeropuerto compostelano La compañía recortó vuelos y perdió 5.560 clientes en el último bimestre del 2006; su pinchazo privó a Lavacolla de cerrar el año por encima de los dos millones de viajeros

18 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Coyuntura o germen de una tendencia negativa, el globo de Ryanair se desinfla. Tras 580 días de crecimiento exponencial, durante el último bimestre del 2006 la compañía irlandesa sufrió su primera regresión desde que opera en Santiago. Respecto al mismo período de la temporada anterior, perdió 5.560 clientes en sus líneas principales: Londres, Roma y Fráncfort. Esencialmente, este bajón se debió a un recorte de oferta decidido por la propia sociedad, pues canceló 35 vuelos motu proprio. Más que a nada ni a nadie, el autopinchazo perjudicó a la ciudad, pues, al no insuflarle los bríos habituales, privó a Lavacolla de terminar el año por encima de los dos millones de viajeros; se quedó a 5.481 del objetivo, o sea, justo a 79 menos de los que se fue dejando por el camino la low cost. Porque la empresa apenas se resintió; vamos, que no palmó pasta. Al descender un 14,5% los billetes comercializados (de 45.549 a 38.934) y un 15,6 las personas transportadas (de 35.721 a 30.161), sus índices de rentabilidad prácticamente no cayeron, en términos globales. Si bien levemente, sí lo hicieron en el enlace londinense, al menguar los usuarios un 21,4% y los asientos un 18,3. Pero no en el italiano (-15,1% de parroquia y -16,4 de butacas) ni en el alemán (-1,1% por un lado y -3,7 del otro). Estos cálculos se han elaborado empleando como base estadística un informe oficial difundido el martes por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). Dicho documento también permite evaluar cómo ha arrancado el cuarto destino que cubre Ryanair, Liverpool, en panel desde el 3 de octubre pasado. Entre noviembre y diciembre atrajo a 4.693 clientes. Considerando los aterrizajes y despegues realizados (52) y la capacidad de cada uno de los aparatos (189 sitios), se concluye que la cosa no es como para tirar cohetes, pues resulta una media de desocupación próxima al 50,3%. Amén de haber despertado a la terminal de su sueño, la compañía está incumpliendo el convenio que suscribió con la firma municipal Incolsa hace 26 meses en Dublín, al ofertar 2,5 frecuencias en lugar de las seis pactadas.