Análisis | Evolución de población en las comarcas de Arzúa y Melide La regresión demográfica es constante en los concellos de ambas comarcas, que perdieron 2.795 habitantes en la última década
12 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La evolución demográfica de las comarcas de Arzúa y Melide no deja de ser un ejemplo, entre tantos, de uno de los problemas endémicos de la comunidad como es el de la progresiva desertización de su territorio interior. Los datos oficiales de población no dan pie a otra realidad. Los municipios que integran ambas demarcaciones comarcales perdieron 2.795 habitantes en la última década, lo que, en términos porcentuales, significa un descenso del 8,5 por ciento de su población. El porcentaje, del que se excluye al ayuntamiento de Sobrado dos Monxes, indica que, en 1996, Arzúa, O Pino, Boimorto, Touro, Melide, Santiso y Toques sumaban 32.602 empadronados frente a los 29.807 registrados el año pasado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los peores parados El municipio de Toques encabeza el peor registro poblacional, derivado de su propia estructura socioeconómica. En el municipio no emergen alternativas a su principal fuente de riqueza, que no es otra que un sector agroganadero sumergido en una permanente crisis. Los últimos datos oficiales, correspondientes al 2006, le atribuyen 1.485 habitantes, 250 menos que una década atrás. El índice de descenso demográfico es desde entonces, cuando ya era el ayuntamiento con menos población de la zona, del 14,5 por cien. Este porcentaje desciende al 13 y un punto más por debajo en los concellos de Touro y Boimorto, respectivamente. En el primero de los municipios, con 4.448 vecinos registrados en el último padrón, la caída de habitantes ha sido de 678 personas en la última década. En igual período, el ayuntamiento boimortense ha perdido 312 empadronados, quedándose con los 2.410 actuales, lo que supone una pérdida de un once y medio por ciento. La paradoja de O Pino Desde hace años, el Concello de O Pino experimenta un espectacular auge en el sector de la construcción. Sin embargo, las expectativas de crecimiento que se le presuponen al municipio por su proximidad a Santiago no se reflejan, por ahora, en su evolución demográfica. Con todo, registra el más bajo índice de descenso poblacional (3,5%). Tiene 4.885 habitantes frente a los 5.056 empadronados en 1996.