Comprar drogas en Santiago es cada vez más fácil y más barato

Ángel Paniagua Pérez
Á. Paniagua SANTIAGO

SANTIAGO

El precio de la cocaína, que depende de su presencia, bajó casi un 20% en cuestión de meses El cultivo de marihuana para consumo propio por parte de los jóvenes está creciendo

09 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?ualquier joven sabe que conseguir drogas en Santiago es muy sencillo. Todos los preguntados dicen: «Sales un día de noche, le preguntas a dos o tres personas y encuentras lo que quieras». Durante este verano bajó el consumo. La época estival es de vacaciones para todo el mundo, también para los camellos, que en este período disponen de menos material que durante el resto del año. Esto, unido a la huida de los estudiantes y de los compostelanos en general que buscan sus vacaciones fuera, hace que en la época estival haya menos droga en la ciudad. De las drogas no permitidas por ley, el hachís o costo es la más consumida debido a su precio, muy inferior al de otras. Se fuma mezclado con tabaco. Conseguirlo depende mucho de Marruecos, el principal exportador. Un vendedor confirma que hace desde hace dos semanas hay cierta sequía y llega poco hachís a la ciudad. Su precio en Compostela ronda los dos euros cada gramo, que equivale a tres porros y medio. Con lo cual, el precio de un porro está en torno a 60 céntimos más el tabaco. Pero al comprador le sale más rentable hacerse con una cantidad mayor porque, al igual que en todas las actividades económicas, por cuantos menos intermediarios pase, menos beneficios quedan de camino. Varios consumidores habituales confirman que el precio ha subido últimamente. Durante el verano, se pueden haber vendido cantidades equivalentes a 55.000 porros cada semana en Santiago. Un cultivador de marihuana confirma que «la maría se está desmadrando». Se refiere a que está creciendo el número de personas que crían plantas en su casa. Para sacar adelante dos o tres plantas, sólo es necesario tener un foco en un armario que nunca se abra. Esto hace que muchos jóvenes cultiven para su consumo personal. El mismo vendedor de marihuana asegura que en Santiago no hay mucha, pero cuando la hay «te la quitan de las manos: te pasas más tiempo diciendo que no tienes que vendiéndola». En cuanto al precio, depende de la calidad. Suele costar 5 o 6 euros cada gramo, que da para tres porros. Su precio es más estable porque depende sólo del cultivo, y no entran otras variables como con el hachís. Es una droga cuyo consumo sigue creciendo paulatinamente en determinados entornos. Su precio ha bajado, puesto que ahora un gramo sale por 50 euros y hace sólo cuatro meses estaba en 60. Con cada gramo se pueden esnifar diez o doce rayas. No es difícil conseguirla en Santiago, pero es una droga para gente que tiene dinero.