Los incendios y los robos de cables merman las telecomunicaciones

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua SANTIAGO

SANTIAGO

Las sustracciones de cobre y fibra óptica han afectado a la comarca compostelana En Ames hubo ayer una pérdida temporal de cobertura que afectó a Movistar

08 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL FUEGO CERCÓ LAS ANTENAS. En Vidán, el fuego rodeó una finca en cuyo entorno hay hasta tres estaciones de telefonía móvil. ?demás de los obvios en los montes, los incendios están teniendo otros efectos secundarios. Ames se quedó ayer sin cobertura para los teléfonos móviles de la compañía Movistar durante buena parte de la mañana y de la tarde. Y no es la primera vez que pasa en este verano. Precisamente el miércoles de la semana pasada, la misma compañía sufrió un problema parecido en la zona. También durante la ola de incendios, entre el 4 y el 11 de agosto, muchos usuarios no pudieron utilizar temporalmente sus teléfonos móviles durante algunos días. Lo achacan a pequeños problemas puntuales que se solucionan rápidamente. En el incendio de anteayer en el lugar de Sisalde, situado en la parroquia de San Xoán de Ortoño (Ames), no se quemó ningún poste ni ninguno sufrió daños materiales. Pero no cabe duda de que el fuego ha afectado a las comunicaciones ya que algunos días hubo cables que se quemaron. Cables destrozados La cosa no se queda en las llamas, ya que últimamente también se han producido robos y destrozos en el tendido telefónico. El ente público Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), que gestiona la red ferroviaria española, alquila a algunas compañías de telecomunicaciones el cableado de fibra óptica y cobre que posee. Éste ha sufrido daños porque hay quien roba el cobre para revenderlo. Además, la fibra óptica ha sido cortada en más de una ocasión, no se sabe si porque los cacos la confunden con el cobre o porque tienen voluntad de hacer daño. En cualquier caso, según trabajadores del sector, es fácil confundir los cables ambos llevan una envoltura negra. El modo de proceder de los delincuentes que roban el cobre es quemar la cubierta, que es plástica, y quedarse con el metal del interior, ya que éste no se ve afectado por el fuego. Pero cuando se trata de fibra óptica la operación no se puede realizar del mismo modo ya que, al estar formada por silicio, éste se deshace al quemarlo. En cualquier caso, la conclusión que sacan los trabajadores especializados en reparar estos tendidos es que «o lo hacen a mala leche, o se confunden, pero confundirse es muy fácil». Sea como sea, los destrozos en la fibra de vidrio afectan en gran medida a las comunicaciones, por ejemplo en la línea ADSL y similares de alta velocidad en la transmisión de datos, que usan este tipo de cables. Además, entre toda la red ferroviaria existe una especie de operadora propia de comunicaciones que también se ve afectada por estos daños. En realidad, los delincuentes que roban cobre no quieren la fibra de vidrio. Ésta no es tan útil a nivel doméstico, ya que incluso en las líneas de alta capacidad para la transmisión de datos, las compañías llevan hasta la puerta de casa los cables de fibra pero instalan un convertidor para usar los cables de cobre. Polémica municipal Por otra parte, aún no se ha resuelto el problema referente a la colocación de antenas de radiofrecuencia en Santiago. Una ordenanza anterior al verano ya obligaba a las compañías telefónicas a retirar todas las antenas ubicadas en zonas no autorizadas, como colegios, hospitales y parques públicos, y en un radio de cien metros alrededor de éstos. La zona más afectada es el Ensanche. De momento, nadie mueve ficha, con lo que la cosa sigue como estaba, aunque la tensión social se ha rebajado.